Novogratz testifica en juicio por fusión fallida de $1.200 millones con BitGo
Mike Novogratz, fundador y CEO de Galaxy Digital, testificó el martes en la Corte de Cancillería de Delaware en el litigio que mantiene su empresa con BitGo por la fallida fusión de $1.200 millones de dólares. El acuerdo, anunciado en 2021 y cancelado en agosto de 2022, es el centro de una disputa legal en la que BitGo exige el pago de una tarifa de rescisión de $100 millones.
El juicio, que enfrenta a dos figuras reconocidas del ecosistema cripto, busca determinar qué parte incumplió las obligaciones contractuales y si corresponde el pago de la multimillonaria penalización.
La fusión más grande del sector cripto en 2021
El acuerdo entre Galaxy Digital y BitGo fue considerado en su momento como la mayor fusión en la historia del sector de las criptomonedas. La operación, valorada en $1.200 millones, buscaba crear un conglomerado que ofreciera una suite completa de servicios financieros basados en activos digitales, en un contexto de alto interés inversor por parte de instituciones y fondos tradicionales.
La integración prometía combinar la plataforma de gestión de activos de Galaxy con la infraestructura de custodia y seguridad de BitGo, uno de los proveedores más importantes del mercado.
El colapso de Terra y la cancelación
Galaxy Digital canceló la adquisición en agosto de 2022, en medio del colapso del ecosistema Terra y la crisis que sacudió a todo el mercado cripto. La caída del stablecoin algorítmico UST y su token asociado LUNA provocó pérdidas millonarias en todo el sector y desencadenó un mercado bajista que afectó severamente a numerosas empresas.
Las acusaciones entre ambas compañías no se hicieron esperar. BitGo acusa a Galaxy de haber ocultado una investigación de las autoridades estadounidenses y exige el pago de los $100 millones por retirarse del trato. Galaxy, por su parte, afirma que BitGo no proporcionó la información financiera requerida en el plazo acordado, lo que habría justificado la cancelación.
La declaración de Mike Novogratz en la corte
Según reportó Bloomberg, Novogratz declaró durante su testimonio que estaba «presionando para cerrar este trato» —«I was pushing to get this deal done», en sus palabras textuales—, pero que ambas empresas se dieron cuenta de que la aprobación regulatoria era improbable.
El fundador de Galaxy Digital atribuyó la dificultad a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), entonces dirigida por Gary Gensler, quien, según Novogratz, lo hizo «muy difícil» —«very difficult»— para que el acuerdo avanzara bajo su administración.
En cuanto a la tarifa de rescisión, Novogratz afirmó que Galaxy no era el sujeto de la investigación mencionada por BitGo y que esta no habría afectado la fusión. Asimismo, sostuvo que BitGo no entregó la información financiera a tiempo, perdiendo así su derecho a reclamar el pago de los $100 millones.
El testimonio del CEO de BitGo, Mike Belshe
Mike Belshe, CEO de BitGo, presentó una versión radicalmente distinta durante su testimonio del lunes. El ejecutivo argumentó que la tarifa de rescisión incluía una fecha límite para la entrega de estados financieros, un proceso que se complicó por las normas contables de la SEC que obligaban a las empresas a registrar los criptoactivos de los clientes como pasivos.
«Galaxy le está diciendo al mundo que no podemos pasar una auditoría» —«Galaxy is telling the world we can’t pass an audit»—, declaró Belshe, quien calificó la situación como «increíblemente dañina» —«incredibly damaging»— para la reputación de su empresa.
BitGo sostiene que sí proporcionó toda la información necesaria dentro de los plazos estipulados.
El veredicto final está en manos del juez
El juicio, programado para concluir esta semana, será resuelto por un juez de la Corte de Cancillería de Delaware, quien deberá determinar si BitGo tiene derecho a recibir la tarifa de rescisión de $100 millones o si Galaxy actuó dentro de sus derechos al cancelar la fusión.
El caso ha generado un intenso interés en la industria cripto, ya que sienta precedentes sobre las obligaciones contractuales en un sector que aún busca definir marcos regulatorios claros.
Con información de Bloomberg.

