Presión de la banca de EE.UU. para cerrar el «vacío legal» de las stablecoins antes de la votación del CLARITY Act en el Senado
La American Bankers Association (ABA) intensificó su presión sobre los senadores de Estados Unidos antes de la votación clave del CLARITY Act, programada para el 14 de mayo en el Comité Bancario del Senado. El grupo bancario advierte que la versión actual de la legislación permitiría a los emisores de stablecoins ofrecer recompensas similares a intereses, creando un «vacío legal» que podría incentivar la migración masiva de depósitos fuera del sistema bancario tradicional. El debate refleja la creciente tensión entre la industria financiera tradicional y el sector de criptomonedas por el control de los activos digitales.
La ofensiva de la ABA
Rob Nichols, presidente de la ABA, envió un mensaje a los directores ejecutivos de los bancos miembros el domingo previo a la votación, instándolos a actuar con urgencia. El contenido de la comunicación fue compartido en la plataforma X por Brendan Pedersen, periodista de Punchbowl News, quien dio a conocer los detalles de la ofensiva del grupo bancario.
Nichols calificó el tema como una «lucha de defensa urgente» para la industria bancaria y reveló que la ABA ha estado trabajando entre bastidores durante meses para frenar lo que consideran una amenaza al modelo tradicional de depósitos.
«La legislación permitiría a los emisores de stablecoins y sus socios comerciales pagar intereses o incentivos similares a intereses a los titulares de stablecoins», escribió Nichols en su mensaje a los banqueros.
La presión de la ABA se intensificó después de que el 8 de mayo, la asociación junto con otras organizaciones bancarias importantes enviaran una carta al Comité Bancario del Senado instando a fortalecer las restricciones sobre los rendimientos de stablecoins. En la misiva, argumentan que el lenguaje actual de la legislación aún permite estructuras que podrían incentivar la salida de depósitos del sistema bancario.
El CLARITY Act en el centro del debate
El CLARITY Act tiene como objetivo establecer un marco regulatorio federal para los activos digitales en Estados Unidos, un paso largamente esperado por la industria cripto. Sin embargo, las disposiciones relacionadas con los rendimientos de las stablecoins han generado un intenso debate entre bancos y empresas de criptomonedas durante los últimos meses.
En abril, la ABA criticó un informe de la Casa Blanca que sugería que prohibir los rendimientos de stablecoins tendría un impacto limitado en los préstamos bancarios. Brian Moynihan, director ejecutivo de Bank of America, advirtió que estos productos podrían sacar hasta 6 billones de dólares del sistema bancario estadounidense, una cifra que refleja la magnitud de la amenaza percibida por la industria financiera tradicional.
Por su parte, Brian Armstrong, director ejecutivo de Coinbase, criticó duramente la postura de los bancos. En una publicación en X del 29 de septiembre de 2025, Armstrong señaló que las instituciones bancarias ofrecen tasas de interés cercanas a cero en los depósitos mientras se oponen a productos de stablecoins que podrían ofrecer rendimientos más atractivos a los consumidores.
Intentos de compromiso y posturas encontradas
A principios de mayo, los legisladores publicaron disposiciones actualizadas sobre los rendimientos de stablecoins en un intento de alcanzar un compromiso entre ambas industrias. Las nuevas disposiciones prohíben que las empresas de criptomonedas ofrezcan intereses o rendimientos únicamente por mantener stablecoins de pago, pero permiten recompensas vinculadas a «actividades de buena fe».
Sin embargo, algunos grupos bancarios argumentaron que estas restricciones revisadas no eran suficientes para proteger al sistema bancario tradicional. La postura de los bancos se centra en proteger el modelo de negocio de depósitos, que constituye la base de su operación y rentabilidad.
Por el contrario, las empresas de criptomonedas defienden que las stablecoins con rendimiento representan una innovación financiera legítima y una competencia justa para un sistema bancario que, según señalan, ofrece rendimientos mínimos a los ahorradores.
Apoyo público y expectativas del mercado
Una encuesta realizada por HarrisX entre 2.008 votantes registrados reveló que el 52% de los estadounidenses apoya el CLARITY Act. El estudio también mostró que el 47% de los encuestados consideraría votar por un candidato de otro partido si respaldara la legislación, lo que sugiere un potencial atractivo bipartidista para la regulación de criptomonedas.
Las expectativas del mercado también reflejan un optimismo creciente. En la plataforma de predicciones Polymarket, la probabilidad de que el CLARITY Act se convierta en ley antes de fin de año aumentó al 65%, frente al 46% registrado a finales de abril. Actualmente, hay 672.289 dólares apostados en Polymarket sobre el resultado de la legislación.
El apoyo bipartidista sugiere que la regulación de criptomonedas podría avanzar independientemente del control del Congreso, un factor que podría influir en la decisión de los senadores en la votación del 14 de mayo.
Implicaciones para el futuro regulatorio
El resultado de la votación en el Comité Bancario del Senado será crucial para determinar el marco regulatorio de las stablecoins en Estados Unidos. Si el CLARITY Act avanza, se establecería un marco federal claro para las stablecoins, proporcionando certeza jurídica a la industria cripto. Por el contrario, si la legislación se bloquea, continuaría el vacío regulatorio y la presión de los bancos para limitar la competencia de los activos digitales.
Siete senadores demócratas clave podrían ser decisivos para la aprobación del proyecto, según informes de Galaxy Research. El voto de estos legisladores determinará si la legislación avanza hacia el pleno del Senado o si queda estancada en el comité.
El impacto potencial de esta decisión se extiende más allá de la industria cripto. Un marco regulatorio claro para las stablecoins podría transformar la forma en que los estadounidenses almacenan y transfieren valor, mientras que un bloqueo podría retrasar la adopción de estas tecnologías en el país y afectar su competitividad global en materia de innovación financiera.

