Proyecto de Ley de Cripto en EE.UU. se Estanca: Retiro de Apoyo de la Industria y Plazos que se Dilatan
La primera gran legislación para establecer un marco regulatorio para las criptomonedas en Estados Unidos enfrenta un revés significativo. La cancelación de una votación clave en el Senado y la retirada del apoyo de actores principales de la industria, como Coinbase, dejan el proyecto en un limbo legislativo, con un proceso de implementación que, de concretarse, podría extenderse por años.
El Frenazo Legislativo y la Pérdida de Consenso
El proceso legislativo, que ya había incumplido sus plazos iniciales, se encuentra ahora en un punto muerto. La cancelación de una sesión de trabajo esencial en el Comité Bancario del Senado a mediados de enero de 2026 marca un nuevo obstáculo en un camino plagado de demoras.
Cronología de Retrasos y una Cancelación Decisiva
El proyecto, cuyo objetivo inicial de aprobación era septiembre de 2025, vio pospuesta esa meta para finales del mismo año, un plazo que tampoco se cumplió. El último revés ocurrió a mediados de enero de 2026, cuando se canceló la sesión de “markup” en el Comité Bancario del Senado, un paso procedimental clave para enmendar y definir el texto final. En paralelo, el Comité de Agricultura del Senado también pospuso su propia sesión para el 27 de enero.
La Postura Oficial: Una “Pausa Breve”
Frente al estancamiento, el senador Tim Scott, presidente del Comité Bancario, intentó restar dramatismo a la situación. En declaraciones a la prensa, Scott describió el momento como una “pausa breve” y afirmó que todas las partes “siguen en la mesa trabajando de buena fe”.
Los Motivos del Rechazo de la Industria Cripto
Más allá de las tensiones políticas, el núcleo del problema radica en el rechazo sustantivo de la industria a disposiciones específicas del borrador actual. La retirada del apoyo de uno de los mayores actores del sector fue el catalizador inmediato para la cancelación de la votación.
Coinbase Da un Paso al Frente
La decisión de Coinbase de retirar su apoyo al proyecto en su forma actual fue un factor determinante. Brian Armstrong, consejero delegado de la empresa, fue contundente:
“Hay demasiados problemas con el proyecto de ley tal como está escrito”.
Armstrong enumeró cuatro puntos de conflicto principales: una prohibición de facto de valores tokenizados, prohibiciones sobre las finanzas descentralizadas (DeFi), la subordinación de la autoridad de la Comisión de Comercio de Futuros (CFTC) a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), y la prohibición de intereses sobre stablecoins. Su conclusión fue tajante: “Esta versión sería materialmente peor que el statu quo actual. Preferimos no tener ley a tener una mala ley”.
Otras Voces de la Industria
La postura crítica no es exclusiva de Coinbase. Ji Hun Kim, director de Política Pública de Crypto Council for Innovation, subrayó la necesidad de un marco que “preserve la elección del consumidor y permita una competencia responsable”. Por su parte, Arjun Sethi, director de Política Global de Kraken, reconoció la complejidad del proceso, afirmando que el estancamiento “significa que estamos haciendo el difícil trabajo de gobernar”.
Un Largo Camino por Delante, Incluso si se Aprueba
Los expertos advierten que, incluso si se superan los desacuerdos actuales y el proyecto se convierte en ley, el camino hacia una regulación operativa será prolongado. El borrador actual delega una cantidad significativa de detalles a las agencias reguladoras, un proceso históricamente lento.
La Carga de la “Rulemaking”: 45 Nuevas Regulaciones
Una vez aprobada una ley, agencias como la SEC y la CFTC deben desarrollar las normas específicas (“rulemaking”) para implementarla. Justin Slaughter, responsable de Política Pública de Paradigm, identificó que el proyecto contiene 45 instancias separadas que requerirían este proceso. Slaughter pronosticó que “el proceso de implementación… probablemente abarcará la totalidad del próximo mandato presidencial”. Como referencia, la implementación de la Ley Dodd-Frank tras la crisis de 2008 tomó entre 3 y 8 años para la mayoría de sus normas.
Obstáculos Adicionales: DeFi y Política Partidista
Persisten desafíos técnicos y políticos. Quedan por resolver problemas de definición sobre el tratamiento de los protocolos DeFi. Además, la composición partidista de las agencias reguladoras, actualmente con comisionados solo republicanos tanto en la SEC como en la CFTC, es un punto de fricción para los legisladores demócratas. Rachel Lin, directora general de SynFutures, advirtió: “La claridad debe provenir del estatuto, no solo de una futura orientación regulatoria, o la industria corre el riesgo de cambiar una forma de incertidumbre por otra”.
Conclusión: Un Futuro Incierto para la Regulación
El panorama para una legislación integral de criptoactivos en Estados Unidos es ahora más incierto. El proyecto se encuentra en un punto muerto tras la ruptura del consenso con la industria y la cancelación de votaciones clave. El estancamiento resulta de desacuerdos sustantivos sobre aspectos como DeFi y stablecoins, y de divisiones políticas subyacentes.
Independientemente de que las negociaciones se reanuden, el episodio actual deja claro que, de aprobarse una ley, la industria deberá prepararse para un prolongado período de desarrollo regulatorio. Un proceso de implementación que podría extenderse por años mantendrá un velo de incertidumbre sobre el marco operativo final para las criptomonedas en la mayor economía del mundo.




















