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¿Puede Europa vender deuda de EE. UU. como represalia por Groenlandia? La «opción nuclear» que sacude los mercados globales

Angela Trenard Angela Trenard · · 7 min de lectura

¿Puede Europa vender deuda de EE. UU. como represalia por Groenlandia? La «opción nuclear» que sacude los mercados globales

Las tensiones geopolíticas entre la Unión Europea y Estados Unidos por Groenlandia han llevado a Bruselas a considerar medidas económicas extremas, incluyendo el desprendimiento masivo de bonos del Tesoro estadounidense. Sin embargo, expertos cuestionan la viabilidad de esta estrategia y sus posibles consecuencias para ambos bloques.

La creciente tensión entre Estados Unidos y la Unión Europea por las ambiciones estadounidenses sobre Groenlandia ha impulsado a Bruselas a evaluar represalias económicas sin precedentes, como la venta masiva de bonos del Tesoro estadounidense. No obstante, especialistas en finanzas y geopolítica ponen en duda la viabilidad de esta estrategia, señalando obstáculos técnicos, políticos y la falta de alternativas viables en los mercados globales. Mientras tanto, los emisores de stablecoins emergen como un nuevo y significativo comprador de deuda estadounidense, generando una interdependencia que podría transformar el panorama financiero mundial.

El contexto geopolítico: Groenlandia como detonante

Las ambiciones de la administración estadounidense sobre Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca, han desatado una crisis diplomática entre Washington y Bruselas. Dinamarca respondió desplegando fuerzas especiales en la isla, mientras que en el Foro Económico Mundial de Davos se discutió un «marco de acuerdo» que, según fuentes diplomáticas, logró enfriar temporalmente las tensiones.

Sin embargo, el presidente letón Edgars Rinkēvičs advirtió que la calma es aparente. «Aún no estamos fuera del bosque», declaró. «¿Estamos en una ruptura irreversible? No. Pero hay un peligro claro y presente», añadió, reflejando la percepción de amenaza que existe en varios países europeos.

Las opciones de represalia económica de la UE

El «bazuca comercial» como primera opción

Entre las alternativas que baraja Bruselas se encuentra lo que algunos analistas denominan el «bazuca comercial»: negar acceso a empresas estadounidenses al mercado europeo, una medida cuyo costo potencial para las corporaciones de EE. UU. se estima en miles de millones de dólares. Esta opción se asemeja a mecanismos de represalia comercial ya utilizados en disputas previas entre ambos bloques.

La «opción nuclear»: vender deuda estadounidense

La propuesta más radical provino del exministro de Defensa neerlandés Dick Berlijn, quien sugirió que Europa podría deshacerse de sus tenencias de bonos del Tesoro de EE. UU. como medida de presión. Según Berlijn, los efectos sobre la economía estadounidense serían devastadores: «Si Europa decide liquidar esos bonos, crea un gran problema en Estados Unidos. El dólar se desploma, se genera alta inflación. Al votante estadounidense no le gustará eso», declaró.

¿Es realmente viable que Europa venda su deuda estadounidense?

La dependencia estructural de EE. UU. del financiamiento externo

George Saravelos, estratega de Deutsche Bank, señaló una paradoja fundamental: «Por toda su fortaleza militar y económica, EE. UU. tiene una debilidad clave: depende de otros para pagar sus cuentas mediante grandes déficits externos». Los datos respaldan esta afirmación: inversores extranjeros poseen aproximadamente 8 billones de dólares en bonos y acciones estadounidenses, una cantidad que duplica la del resto del mundo combinado.

El problema de la «pegajosidad» de los tenedores de deuda

Yesha Yadav, profesora de la Universidad de Vanderbilt, explicó que los compradores gubernamentales extranjeros tienden a ser «pegajosos» (sticky), es decir, no mueven fácilmente sus tenencias a menos que exista una necesidad seria. Además, la mayor parte de la deuda estadounidense en manos europeas no pertenece a gobiernos, sino a entidades privadas como fondos de pensiones, bancos e inversores institucionales. Los fondos de cobertura con sede en Reino Unido, Luxemburgo y Bélgica son actores significativos en este mercado.

«No parece probable en el corto plazo que los gobiernos europeos impongan restricciones a los fondos de cobertura que compran Treasurys estadounidenses», afirmó Yadav.

El dilema del rendimiento vs. política

Kit Juckes, estratega de Société Générale, advirtió sobre la tensión entre objetivos políticos y financieros: «La situación probablemente necesita escalar bastante más antes de que [los inversores] dañen su rendimiento de inversión por propósitos políticos». Juckes sugirió que una alternativa más viable sería abrir nuevos tipos de deuda gubernamental considerados más seguros como colateral en operaciones financieras.

La falta de alternativas a la deuda estadounidense

El estatus de «libre de riesgo» de los bonos del Tesoro

Los bonos del Tesoro estadounidense mantienen su estatus de activo refugio gracias a su alta liquidez y la percepción de seguridad que ofrecen. El mercado de deuda estadounidense es el más profundo y líquido del mundo, lo que dificulta encontrar sustitutos equivalentes.

Las limitaciones de los mercados alternativos

Yadav subrayó que «incluso cuando otros países altamente estables y seguros, como Alemania, comienzan a emitir deuda, sus mercados de deuda siguen siendo relativamente pequeños, por lo que es muy difícil imaginar que alguna vez lleguen a ocupar el lugar del mercado de Treasurys de EE. UU.». Para ponerlo en perspectiva, el FTSE World Government Bond Index, que agrupa la deuda gubernamental global, tiene un valor de aproximadamente 7,3 billones de dólares, frente a las necesidades que cubre el mercado estadounidense.

La reducción de compradores potenciales

China ha reducido el ritmo de compras de deuda estadounidense, mientras que los compradores asiáticos no tienen capacidad para absorber tantos activos estadounidenses. El índice MSCI All-Country Asia, que mide el mercado de valores asiático, tiene una capitalización de unos 13,5 billones de dólares, una cifra que palidece ante el tamaño del mercado de bonos estadounidense.

Rabobank resumió el dilema: «Si bien el gran déficit de cuenta corriente de EE. UU. sugiere que en teoría existe el potencial de que el dólar caiga si los ahorradores internacionales emprenden una retirada masiva de activos estadounidenses, el enorme tamaño de los mercados de capital de EE. UU. sugiere que tal salida podría no ser factible dadas las limitaciones de los mercados alternativos».

Los stablecoins como nuevos compradores de deuda estadounidense

El impacto de la Ley GENIUS

Una de las novedades más relevantes en el panorama financiero es la aparición de los emisores de stablecoins como compradores significativos de deuda estadounidense. La Ley GENIUS, una legislación reciente, exige que estos emisores mantengan dólares y bonos del Tesoro como respaldo de sus monedas estables.

Yadav explicó que «el hecho de que [los emisores de stablecoins] crezcan tan rápido significa que su necesidad de Treasurys es correspondientemente alta. En la medida en que esta tendencia continúe, ofrece una gran ventaja para los responsables de políticas estadounidenses, pero también profundiza el vínculo entre la continuidad de los emisores de stablecoins y la capacidad de los mercados de Treasurys para seguir siendo líquidos y populares».

Los riesgos de esta interdependencia

Sin embargo, la proliferación de stablecoins como compradores no está exenta de riesgos. Yadav, quien ha estudiado junto a Brendan Malone, exmiembro de la Reserva Federal, los shocks de liquidez en los mercados de deuda estadounidense, señaló que eventos como los ocurridos en marzo de 2020 y abril de 2025 demuestran la fragilidad del sistema.

En un escenario de corrida contra emisores de stablecoins, la falta de liquidez en el mercado de Treasurys podría impedir la venta de valores, llevando a la insolvencia del emisor y a una pérdida de credibilidad de los mercados del Tesoro.

Perspectivas y conclusiones

La escalada económica y militar en un mundo multipolar ha creado fisuras entre aliados tradicionales. Sin embargo, la esperanza de diálogo entre la UE y EE. UU. persiste, como reflejan las conversaciones en Davos.

La advertencia final de Rinkēvičs resuena como conclusión: «Aún no estamos fuera del bosque… ¿Estamos en una ruptura irreversible? No. Pero hay un peligro claro y presente».

Por ahora, la «opción nuclear» de vender deuda estadounidense parece más un arma teórica que una herramienta práctica, debido a los enormes obstáculos estructurales que presenta. La creciente interdependencia entre los emisores de stablecoins y el mercado de bonos estadounidenses añade una capa adicional de complejidad a un panorama geopolítico ya de por sí volátil.

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