Recortes de la Fed en 2026: ¿La Llave para un Nuevo Rally Cripto y el Regreso del Inversor Minorista?
El mercado de criptomonedas cierra el año 2025 en un estado de notable cautela. Bitcoin, aunque se mantiene en niveles significativos, opera muy por debajo de los máximos históricos que alcanzó a principios de octubre. El sentimiento general entre los inversores es de profunda desconfianza.
En este contexto, surge una pregunta crucial para el próximo año: ¿qué podría reactivar el entusiasmo y el capital hacia activos digitales como Bitcoin? Según un pronóstico reciente, la respuesta no estaría tanto dentro del ecosistema cripto, sino en la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La hipótesis es clara: una continuación del ciclo de recortes de tasas de interés en 2026 podría ser el catalizador que devuelva el interés, tanto del inversor minorista como del institucional, al mercado de criptomonedas. Este artículo explora los fundamentos de esta tesis, analizando la incertidumbre actual y lo que los inversores deben observar para navegar el posible escenario del próximo año.
Por Qué los Recortes de la Fed Podrían Impulsar las Criptomonedas en 2026
La teoría central fue expuesta recientemente por Owen Lau, analista de Clear Street, en declaraciones a CNBC. Lau afirmó que “si la Fed continúa recortando las tasas el próximo año, creo que tanto los inversores minoristas como las instituciones se entusiasmarán con las criptomonedas”.
Esta declaración se basa en una dinámica macroeconómica clásica. Cuando la Fed reduce las tasas de interés, los rendimientos ofrecidos por activos tradicionales considerados “seguros”, como los bonos del Tesoro o los productos de ahorro bancario, disminuyen. Esto reduce su atractivo relativo y empuja al capital en busca de mayores rentabilidades hacia activos de mayor riesgo y potencial rendimiento, como las acciones de crecimiento y, de manera destacada, las criptomonedas.
Este fenómeno de “rotación de capital” puede afectar a todos los niveles: desde el pequeño inversor que busca alternativas a sus ahorros, hasta los grandes fondos institucionales que ajustan sus asignaciones de activos en un entorno de dinero más barato. Es importante recordar que ya vimos un atisbo de esta dinámica en 2025 tras los primeros recortes de la Fed.
La Gran Pregunta: ¿Qué Tan Probables Son Más Recortes en 2026?
Sin embargo, el pronóstico optimista para las criptomonedas tiene una premisa fundamental: que la Fed efectivamente continúe recortando las tasas en 2026. Y aquí es donde entra la incertidumbre.
La postura oficial de la Fed, según se desprende de las Actas de su reunión de diciembre de 2025, es de cautela condicionada. El comunicado indica que el Comité está “preparado para ajustar” su política monetaria, pero que cualquier decisión dependerá estrictamente de la evolución de los datos económicos, especialmente la inflación y el empleo. Esta cautela se refleja en la división interna observada en la última decisión de diciembre, donde el recorte no fue unánime.
Para medir las expectativas del mercado sobre este escenario, podemos observar los mercados de predicción. En la plataforma Polymarket, que actúa como un termómetro de las probabilidades asignadas por los participantes, las expectativas para nuevos recortes en 2026 son moderadas al inicio del año, pero aumentan con el tiempo.
Al cierre de 2025, las probabilidades implícitas para un recorte en la reunión de enero de 2026 se sitúan alrededor del 15%, mientras que para la reunión de marzo suben hasta aproximadamente el 52%. La confianza del mercado en una política más laxa parece fortalecerse hacia la primavera. En resumen, la tesis cripto para 2026 depende de que esta incertidumbre se resuelva con más estímulos, no con una pausa prolongada.
El Espejo del 2025: Recortes, Rally y Liquidaciones
Para entender el potencial efecto de la política de la Fed, podemos mirar la montaña rusa que fue 2025. El primer recorte de tasas en septiembre (de 25 puntos básicos) no generó una reacción inmediata, pero sentó las bases.
En octubre, la teoría cobró vida: Bitcoin inició un rally espectacular que lo llevó a alcanzar un nuevo máximo histórico de 125.100 dólares el 5 de octubre. Sin embargo, la lección de volatilidad llegó apenas cinco días después.
El 10 de octubre, el mercado experimentó una corrección brutal, con liquidaciones masivas que eliminaron más de 19.000 millones de dólares en posiciones apalancadas, recordando los riesgos inherentes a estos mercados. Los recortes posteriores de la Fed en octubre y diciembre no lograron replicar el impulso alcista inicial, demostrando que otros factores, como el exceso de apalancamiento, pueden anular o moderar el efecto positivo de la política monetaria.
Este recorrido deja a Bitcoin, a finales de 2025, cotizando alrededor de los 88.439 dólares, lo que representa una caída del 29.3% desde aquel pico de octubre.
El Contraste: Miedo Extremo Ahora vs. Esperanza para 2026
El contexto de partida para 2026 es, paradójicamente, uno de pesimismo generalizado. El Crypto Fear & Greed Index, un indicador que mide las emociones del mercado, lleva sumido en territorio de “Miedo Extremo” desde el 13 de diciembre de 2025. Su puntuación más reciente, de 23 sobre 100, confirma un sentimiento profundamente negativo.
Este pesimismo, sin embargo, puede ser interpretado como una base de partida baja. Desde un punto de vista contrario, significa que gran parte de la preocupación ya está descontada en los precios. Si la narrativa macroeconómica cambiara en 2026 gracias a una política de la Fed más agresivamente expansiva, el cambio en el sentimiento podría ser abrupto y el efecto en los precios, amplificado, al salir de niveles de extrema desconfianza.
Conclusión: La Mirada Puesta en la Fed y los Datos
En definitiva, la relación histórica entre un entorno de tasas de interés bajas y un mayor apetito por activos de riesgo como las criptomonedas es sólida. La declaración de Owen Lau de Clear Street sintetiza una expectativa razonable para 2026. No obstante, su materialización está lejos de ser automática y depende de un escenario macroeconómico específico.
Para los inversores que evalúan este panorama, la atención en los próximos meses debe centrarse en varios frentes clave:
1. Los comunicados y actas de la Reserva Federal: Cualquier señal sobre la trayectoria futura de las tasas será crucial.
2. Los datos económicos de EE.UU.: Las cifras de inflación (IPC) y empleo serán los determinantes últimos de las decisiones de la Fed.
3. Los indicadores de sentimiento del mercado cripto: Monitorear índices como el Fear & Greed para detectar un posible cambio de humor.
4. La dinámica interna del mercado: Evitar los excesos de apalancamiento que magnificaron las caídas en 2025.
El potencial para un resurgimiento del interés minorista e institucional en las criptomonedas durante 2026 es real y está intrínsecamente ligado a la política monetaria global. La paciencia y un enfoque atento a los indicadores macroeconómicos, más que a los rumores del ecosistema, serán probablemente las herramientas más valiosas para navegar el año que viene.



















