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Restaking institucional en 2025: desafíos de riesgo, slashing y el camino hacia la adopción masiva

Arturo Trenard Arturo Trenard · · 7 min de lectura

Restaking institucional en 2025: desafíos de riesgo, slashing y el camino hacia la adopción masiva

Un informe de P2P.org y Cointelegraph Research analiza las barreras operativas y los modelos de integración que podrían impulsar la participación institucional en el restaking de criptoactivos.

El restaking, que emergió a finales de 2023 y rápidamente ganó tracción entre inversores minoristas, enfrenta barreras significativas para su adopción institucional. Un informe conjunto de P2P.org y Cointelegraph Research identifica la falta de métodos estandarizados de evaluación de riesgos, la complejidad operativa y los riesgos de slashing como los principales obstáculos. No obstante, los autores sostienen que la integración institucional de los productos de restaking es inevitable a medida que surgen nuevos marcos de gestión de riesgos y modelos de control.

¿Qué es el restaking y por qué es relevante para las instituciones?

El restaking es una evolución del staking tradicional que permite que los activos apostados se utilicen para asegurar múltiples redes simultáneamente. Mientras que en el staking convencional un inversor bloquea sus criptoactivos para validar transacciones en una sola blockchain, el restaking amplía esta capacidad al delegar el stake a varias redes de validación activa, conocidas como AVS (Actively Validated Services).

Esta innovación surgió a finales de 2023 como una extensión del staking líquido, que previamente había catalizado la primera ola de adopción institucional del staking en Ethereum. Para las instituciones, el atractivo del restaking radica en el potencial de generar rendimientos adicionales sobre activos que ya están apostados, optimizando así el uso del capital.

Las barreras operativas que frenan la adopción institucional

Diferencias entre inversores minoristas e institucionales

Mientras que los inversores minoristas adoptaron el restaking rápidamente desde su aparición a finales de 2023, las instituciones operan bajo un conjunto de requisitos fundamentalmente diferentes. El informe señala que las organizaciones institucionales necesitan procesos de gestión optimizados y modelos de evaluación de riesgos robustos, características que la mayoría de los protocolos de restaking aún no implementan a escala.

El desafío de la evaluación de riesgos

La integración institucional del restaking se enfrenta a nuevos vectores de riesgo que son difíciles de cuantificar. Entre los principales obstáculos se encuentran la falta de datos históricos sobre slashing, la ausencia de escenarios de fallo estandarizados y la exposición a riesgos exógenos como vulnerabilidades de contratos inteligentes y volatilidad del mercado.

El informe destaca que, a diferencia del staking tradicional, donde los riesgos están más definidos y documentados, el restaking opera en un territorio relativamente inexplorado desde la perspectiva de gestión de riesgos institucional.

El slashing como amenaza principal

El slashing es el mecanismo utilizado en redes proof-of-stake para disuadir ataques económicos mediante la penalización de validadores que actúan de manera maliciosa o negligente. En el contexto del restaking, este riesgo se magnifica significativamente.

Cada AVS define sus propias condiciones y mecanismos de slashing, lo que crea un panorama de riesgos fragmentado y difícil de navegar. Además, existe la posibilidad de sufrir slashing sin que el operador tenga culpa directa, debido a reglas defectuosas o bugs en contratos inteligentes de los protocolos subyacentes.

Los riesgos de slashing se magnifican porque incluso riesgos pequeños de protocolos individuales pueden acumularse en todo el portafolio, creando una exposición compuesta que resulta difícil de cuantificar y gestionar para las instituciones.

El dilema de la selección de AVS y la generación de rendimientos

La selección de AVS impacta directamente en los retornos que los inversores pueden obtener del restaking. Sin embargo, el informe advierte que actualmente la mayoría de los AVS no cuentan con modelos de ingresos sostenibles.

Un hallazgo relevante del informe es que EigenLayer, el protocolo líder en restaking, no distribuye un APY real proveniente del restaking, sino que depende de incentivos en tokens. Esto contrasta con el staking tradicional, donde los rendimientos son más predecibles y están respaldados por comisiones de transacción reales.

En el futuro, la selección de AVS con mayor demanda será clave para el APY generado. No obstante, esta dinámica requiere una gestión activa constante, que incluye monitoreo de rendimiento, ajuste de asignaciones y coordinación con operadores, lo que representa un costo operativo adicional para las instituciones.

El camino hacia la institucionalización del restaking

Paralelismo con la adopción del staking

El informe traza un paralelismo entre la adopción del restaking y la trayectoria que siguió el staking tradicional. El staking líquido (LSTs) catalizó la primera ola de adopción de staking en Ethereum, seguido por proyectos DeFi nativos. La siguiente etapa fue la integración por parte de exchanges centralizados, wallets y custodios.

El restaking sigue una trayectoria similar: primero fue adoptado por proyectos DeFi nativos y Liquid Restaking Tokens (LRTs). La etapa siguiente, según el informe, será la integración por exchanges centralizados, wallets y custodios. La adopción institucional, sin embargo, requerirá un equilibrio entre control y eficiencia operativa.

Tres modelos de restaking para instituciones

El informe de P2P.org y Cointelegraph Research identifica tres modelos principales de restaking para instituciones:

  • Restaking autocontrolado: ofrece máxima seguridad, pero implica una alta complejidad operativa. En este modelo, la institución mantiene el control total sobre sus activos y la operación de validación.
  • Vaults comisariados: representan un equilibrio entre control y delegación operativa. Symbiotic introdujo este modelo como óptimo para la integración institucional. Los vaults comisariados son contratos inteligentes altamente configurables que coordinan flujos de capital entre restakers, operadores y AVS.
  • Liquid Restaking Tokens (LRTs): ofrecen la mayor liquidez, pero a costa de un menor control sobre los activos subyacentes.

La tecnología DVT como facilitador institucional

La Distributed Validator Technology (DVT) emerge como una solución técnica clave para facilitar la adopción institucional del restaking. Esta tecnología distribuye la gestión de claves y las responsabilidades de firma entre múltiples partes, permitiendo que un validador opere a través de varios nodos independientes.

DVT reduce significativamente el riesgo de slashing o compromiso de claves al eliminar puntos únicos de fallo mediante la validación distribuida. SSV Network es la implementación más prominente de esta tecnología.

Un dato relevante del informe es que la solución SSV White-Label de P2P.org reduce los costos de operación de nodos en casi un 90%, lo que representa un avance significativo para hacer el restaking viable desde el punto de vista económico para las instituciones.

Requisitos para la adopción institucional masiva

El informe identifica varios requisitos indispensables para que el restaking alcance una adopción institucional masiva:

  • Divulgaciones detalladas de riesgos que permitan a las instituciones evaluar adecuadamente las exposiciones.
  • Mecanismos de recuperación ante slashing que mitiguen las pérdidas en caso de penalizaciones.
  • Marcos para seguros onchain o mitigación de pérdidas.
  • Métodos confiables para aislar y valorar los riesgos asociados a cada AVS.
  • Desarrollo de marcos de evaluación de riesgos a nivel de red, como el ejemplo desarrollado por el equipo de P2P.org.

Conclusión y perspectivas

El informe sostiene que la integración institucional del restaking es inevitable, aunque será un proceso gradual. Los vaults comisariados ofrecen el modelo más prometedor para las instituciones, mientras que DVT proporciona una solución técnica viable para reducir los riesgos operativos.

La adopción seguirá una progresión lógica: primero las instituciones nativas del ecosistema crypto, seguidas posteriormente por las instituciones financieras tradicionales. Sin embargo, el crecimiento institucional será lento hasta que los protocolos ofrezcan formas confiables de aislar y valorar los riesgos asociados al restaking.

Este artículo es para fines informativos generales. No constituye asesoramiento de inversión ni recomendación. Los lectores deben realizar su propia investigación antes de tomar cualquier decisión relacionada con productos o empresas mencionados.

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