Stablecoins: el término que la tecnología ya ha superado, según a16z Crypto
El término «stablecoins» podría estar quedando obsoleto, según un análisis de a16z Crypto publicado este viernes. Robert Hackett, head of special projects de la firma de capital de riesgo, argumenta que estas criptomonedas han evolucionado más allá de su propósito original de mantener estabilidad de valor, convirtiéndose en una plataforma para construir nuevas aplicaciones financieras. El mercado global de stablecoins ya supera los $321 mil millones, según datos de DefiLlama.
El origen del término «stablecoin»
El concepto de stablecoin fue acuñado en los primeros años de las criptomonedas, cuando la volatilidad extrema definía el espacio. Surgieron para mantener un valor estable y fomentar su uso en actividades financieras cotidianas.
«El nombre era directo, aunque ligeramente defensivo: no una moneda volátil, sino una estable», explicó Robert Hackett en el informe de a16z Crypto.
Por qué el nombre ya no es adecuado
Hackett sostiene que la estabilidad ha dejado de ser el punto diferenciador de estas criptomonedas.
«El nombre stablecoin está desactualizado porque sigue señalando el problema original que fue diseñado para resolver, no la plataforma en la que se ha convertido. El término enmarca la categoría como un parche, no como un nuevo elemento primitivo», afirmó.
Según el análisis, la estabilidad se ha convertido en un «prerrequisito», algo asumido o table stakes en la jerga del sector. La pregunta clave ya no es «¿mantendrá su valor?» sino «¿qué más podemos construir con esto?». La tecnología, argumenta Hackett, ha superado la etiqueta que la describe, quedando pequeña para lo que representa ahora.
Crecimiento y adopción de las stablecoins
El mercado global de stablecoins alcanzó los $321 mil millones, según DefiLlama, reflejando una expansión sostenida en múltiples economías. La adopción institucional también crece, con bancos y otras instituciones financieras explorando el uso de esta tecnología para pagos más rápidos y otros beneficios operativos.
En América Latina, las stablecoins ya han superado a Bitcoin en términos de volumen de compras de criptomonedas, según un informe de Bitso, lo que demuestra su creciente relevancia en economías que buscan alternativas financieras estables.
Perspectivas sobre un posible cambio de nombre
Voces a favor del cambio
John Palmer, desarrollador y asesor de marca, calificó como «un error» seguir llamándolas stablecoins.
«Las stablecoins probablemente multiplicarán por 10 el impacto de las criptomonedas hasta ahora y merecen tener un nombre autodefinido y no reaccionario», señaló Palmer.
¿Por qué el nombre podría perdurar?
A pesar de las críticas, Hackett reconoce que un cambio hacia términos como «dinero digital» o «dinero programable» sería demasiado complicado de implementar en la práctica. El ejecutivo plantea tres posibles escenarios para el futuro del término:
- El nombre se mantiene como un «esqueuomorfismo», un término que describe algo por su función original aunque ya no sea precisa.
- Gradualmente se reemplaza por denominaciones como «dólares digitales», «euros digitales» u otros activos en cadena.
- La tecnología desaparece en el fondo y se vuelve simplemente «cómo funciona el dinero».
Hackett ofrece una analogía histórica: así como el «email» ya no funciona como el correo tradicional pero el nombre persiste, o los «caballos de fuerza» (horsepower) se siguen usando para describir la potencia de un motor, las stablecoins podrían mantener su denominación por inercia.
«Lo más probable es que la tecnología desaparezca por completo en el fondo y se convierta simplemente en cómo funciona el dinero, de la misma manera que dejamos de decir ‘iluminación eléctrica’ una vez que ese nuevo artilugio se convirtió en el estándar. Ahora solo son luces», concluyó Hackett.
Contexto y relevancia
a16z Crypto es uno de los fondos de capital de riesgo más influyentes en el ecosistema cripto, con inversiones en múltiples proyectos del sector. El análisis de Hackett refleja un debate creciente sobre la madurez de la industria, que busca ser tomada más en serio como infraestructura financiera global.
La discusión sobre el nombre de las stablecoins es simbólica de una industria en evolución, donde las etiquetas originales pueden no capturar adecuadamente el alcance y potencial de tecnologías que están redefiniendo el sistema financiero.
