Stablecoins y remesas en Latinoamérica: una oportunidad de $112 mil millones fuera del corredor México-EE.UU., según Bybit
Las empresas de fintech y stablecoins tienen una oportunidad de negocio de aproximadamente $112 mil millones en el mercado de remesas de América Latina, fuera del abarrotado corredor Estados Unidos-México. Así lo afirmó Claudia Wang, directora de marketing (CMO) de Bybit, quien señaló en una publicación en X (antes Twitter) el domingo que el mercado no debe tratarse como una región homogénea y que los corredores de mayor crecimiento actualmente son ignorados por la mayoría de las fintechs.
El dominio del corredor EE.UU.-México y las nuevas oportunidades
El mercado total de remesas en América Latina asciende a $174 mil millones, según datos citados por Wang. Sin embargo, las empresas se han concentrado en el corredor EE.UU.-México, valorado en $61.8 mil millones, dejando fuera un mercado de remesas que excluye ese corredor y que representa $112 mil millones.
«Los corredores que parecen ‘calientes’ ahora no son los corredores para los que la mayoría de las fintechs están optimizadas», afirmó Wang en su publicación.
Corredores de alto potencial ignorados
Wang identificó ejemplos específicos de corredores no convencionales pero en auge: Venezuela-Colombia, Argentina-Bolivia y España-Ecuador. Estos corredores, según la ejecutiva, están «casi sin tocar por los carriles cripto», a diferencia del saturado mercado mexicano.
El impacto de la política migratoria de EE.UU. en las remesas
Existe una divergencia significativa entre el crecimiento de las remesas hacia Centroamérica y la caída en México. Según datos de 2025 proporcionados por Wang, Honduras registró un aumento del 19%, El Salvador un incremento del 18%, Guatemala un alza del 15%, mientras que México experimentó una caída del 4.5%, hasta los $61.8 mil millones.
Wang atribuyó este fenómeno a la política migratoria de Estados Unidos. Los migrantes centroamericanos envían dinero «más rápido, en cantidades mayores» como cobertura contra el riesgo de deportación, un comportamiento que denominó «panic-send». En contraste, la diáspora mexicana es más estable y documentada, lo que reduce la urgencia en los envíos.
La «aplicación asesina» en LATAM: mantener stablecoins, no solo transferirlas
Wang señaló que muchas fintechs occidentales no han entendido el mercado latinoamericano. «Los usuarios no quieren ‘usar’ stablecoins para una transacción y convertirlas de vuelta a la moneda local. Quieren mantener dólares. La transacción es el efecto secundario», afirmó.
La conclusión de la ejecutiva es clara: la propuesta de valor principal en la región es la de almacenar valor en dólares a través de stablecoins, no solo la velocidad o el costo de la transferencia.
Un error de producto: No es para el trader de 25 años
La industria cripto ha diseñado productos para el perfil equivocado, según Wang. El perfil real del remitente es una persona de 40 a 60 años, presumiblemente no experta en tecnología, mientras que el perfil imaginado es el típico trader de criptomonedas de 25 años.
«Si tu producto hace que un obrero de 50 años en Nueva Jersey piense más de 30 segundos antes de enviar $300 a su madre en Honduras, ya perdiste», sentenció Wang.
La ejecutiva concluyó que el usuario minorista de remesas en Latinoamérica no busca la autocustodia, sino la certeza de que el dinero llegó a su destino.
No tratar a LATAM como un mercado único
Wang enfatizó la necesidad de una estrategia localizada, no regional. «Brasil, México, Argentina, Colombia — cada uno necesita licencias diferentes, carriles diferentes, stablecoins diferentes, marketing diferente. Las empresas que ganan aquí ejecutan stacks específicos por país, no regionales», afirmó.
La receta del éxito para la próxima década
Según Wang, no hay un ganador claro en el mercado de remesas latinoamericano. Las fintechs que triunfarán combinarán cuatro elementos: carriles locales (rail local), liquidez en stablecoins, confianza (trust) y economía de circuito cerrado (closed-loop economics), definido como el ciclo «remitir → mantener → gastar → ganar».
El panorama competitivo: de tradicionales a cripto-nativos
Entre los actores tradicionales destacan Western Union y MoneyGram. Ambas han anunciado planes para infraestructura de stablecoins tras la aprobación de la Ley GENIUS en julio. Western Union está desarrollando su propia stablecoin respaldada en dólares, denominada USDPT, cuyo lanzamiento se espera para este mes.
En el ámbito cripto-nativo, Binance, Bitso, Strike y Felix Pago compiten activamente en el mercado. Asimismo, bancos y empresas de retail y telecomunicaciones como Walmart y Tigo también se perfilan como competidores en el espacio de las remesas.
