Terremoto en Zcash: El Equipo Fundador Rompe con la Junta y Anuncia una Nueva Startup
Zcash se ha consolidado como un pilar fundamental en el ámbito de la criptografía de privacidad, un referente para quienes buscan transacciones financieras verdaderamente privadas en la cadena de bloques. Durante años, el corazón de su desarrollo latió en la Electric Coin Company (ECC). Por ello, el anuncio realizado en febrero de 2025 ha sacudido los cimientos de su ecosistema: todo el equipo de la ECC, liderado por el CEO Josh Swihart, ha renunciado colectivamente a la Fundación Bootstrap que los albergaba. Este éxodo masivo, motivado por un profundo conflicto de gobernanza, plantea preguntas urgentes. ¿Qué provocó esta fractura histórica? ¿Se encuentra en peligro el futuro de Zcash? Y, lo más crucial, ¿qué camino tomarán ahora tanto el protocolo como sus guardianes históricos?
La Raíz del Conflicto: Misión vs. Gobernanza en Bootstrap
El desencadenante de esta escisión no es técnico, sino filosófico y organizativo. En su comunicado, Josh Swihart fue directo al acusar a la mayoría de la junta directiva de Bootstrap —compuesta por Zaki Manian, Christina Garman, Alan Fairless y Michelle Lai— de una “desalineación clara con la misión de Zcash”. El equipo de la ECC alegó que cambios en los “términos de empleo” impuestos por la junta hicieron imposible operar “con efectividad e integridad”, llevándolos a la decisión extrema de renunciar para “proteger nuestro trabajo de acciones de gobernanza maliciosas”.
Desde el otro lado, la respuesta llegó de la voz más autorizada posible: Zooko Wilcox, fundador de Zcash y ex-CEO de la ECC. En defensa de la junta, Wilcox testificó públicamente sobre la “integridad excepcionalmente alta” de sus miembros, basándose en más de una década de colaboración. Esta confrontación expone una tensión clásica en los proyectos descentralizados: la visión y ejecución del equipo de desarrollo central frente a la supervisión y dirección estratégica del órgano de gobernanza. En el núcleo del debate parece latir la eterna cuestión de cómo equilibrar los principios fundacionales puristas —la creación de “dinero privado imparable”— con las posibles presiones estratégicas, de cumplimiento normativo o de gestión que enfrenta una fundación.
¿Está Zcash en Peligro? Por Qué el Protocolo Sigue Operando con Normalidad
A pesar del terremoto institucional, hay un punto en el que ambas partes coinciden de manera unánime y tranquilizadora: el protocolo Zcash no se ve afectado. La red continúa funcionando con total normalidad. Esta resiliencia no es casualidad, sino la prueba de fuego de su diseño descentralizado.
Las razones técnicas son fundamentales para entenderlo:
- El código de Zcash es de código abierto; nadie posee el protocolo en sí.
- La red se mantiene viva gracias a una infraestructura distribuida de mineros, validadores y nodos operados por usuarios en todo el mundo, no por una sola entidad.
- Cualquier desarrollador puede descargar el código, ejecutar un nodo, proponer mejoras a través de ZIPs (Zcash Improvement Proposals) o, incluso, mantener una bifurcación.
Por lo tanto, el mensaje para la comunidad de holders y usuarios es claro: sus fondos están seguros y la funcionalidad de privacidad sigue intacta. La batalla es de boardroom, no de bloques.
El Futuro de Zcash: Una Nueva Empresa y una Junta que se Queda
La ruptura da paso a un futuro con dos caminos claramente delineados.
El Nuevo Camino del Equipo Histórico
Por un lado, el equipo histórico de la ECC, ahora liberado de Bootstrap, ha anunciado la formación de una nueva empresa. Su objetivo declarado sigue siendo el mismo: “construir dinero privado imparable”. Sin embargo, la gran incógnita reside en la ejecución. ¿Construirán una nueva capa (layer) para Zcash, herramientas de desarrollo, un protocolo complementario o algo totalmente nuevo que aproveche su experiencia en privacidad zero-knowledge? Su nueva forma legal, presumiblemente con fines de lucro, sugiere un modelo operativo más ágil.
El Desafío de la Junta Directiva (ZCAM)
Por otro lado, la junta directiva (conocida como ZCAM) permanece al frente de la fundación Bootstrap y, se presume, de sus recursos financieros. La pregunta abierta aquí es igual de crítica: ¿Cómo gestionará Bootstrap el desarrollo futuro sin el equipo que durante años fue su brazo ejecutor? ¿Intentará contratar un nuevo equipo de desarrollo, o se transformará en un mero órgano de gobernanza y financiación para propuestas presentadas por la comunidad externa? Este escenario plantea la posibilidad de una competencia —o una cooperación incómoda— donde dos entidades con la misma raíz pugnen por la atención, el talento de desarrolladores y el apoyo de la comunidad.
Reacción del Mercado y el Contexto de las Monedas de Privacidad en 2025
Los mercados reaccionaron con la volatilidad típica ante noticias de esta magnitud. Tras el anuncio, el precio de ZEC (Zcash) experimentó una caída de aproximadamente un 7% en 24 horas, moviéndose desde niveles cercanos a los $497 hasta rondar los $461, según datos de CoinGecko. Esta corrección, dentro de un rango de trading reciente entre $452 y $497, refleja incertidumbre a corto plazo, pero dista mucho de ser un colapso, indicando que los inversores diferencian entre el conflicto organizativo y la salud del protocolo subyacente.
Para ponerlo en perspectiva, es útil recordar que Zcash y las monedas de privacidad en general venían de un rally significativo en noviembre de 2024, donde ZEC llegó a superar los $723, impulsado por narrativas alcistas. Este evento ocurre en un contexto de 2025 donde la narrativa de la “privacidad pragmática” —la necesidad de herramientas financieras privadas y regulables— se espera que gane aún más fuerza. La demanda subyacente por privacidad en las transacciones digitales, por tanto, sigue siendo un viento de cola potente para el ecosistema, más allá de sus turbulencias internas.
Conclusión: Una Encrucijada para un Proyecto Pionero
La escisión del equipo de la ECC de Bootstrap marca una encrucijada profunda para Zcash. Lejos de ser una simple renuncia, es un síntoma de las tensiones de gobernanza que prueban la madurez de cualquier proyecto descentralizado. Lo ocurrido demuestra, en primer lugar, que Zcash es técnicamente robusto: su protocolo puede sobrevivir a la salida de sus arquitectos originales, validando el principio de descentralización.
El verdadero impacto de este terremoto institucional se medirá en los próximos meses. La prueba de fuego será doble:
- La capacidad de la nueva empresa para innovar y capturar valor con su misión de privacidad.
- La habilidad de la junta de Bootstrap para guiar y revitalizar el ecosistema Zcash existente sin su equipo histórico.
2025 se configura así como un año decisivo donde la comunidad —desarrolladores, mineros, holders y usuarios— tendrá, más que nunca, un papel protagonista en moldear el futuro de este pionero del dinero privado. La historia de Zcash entra en un nuevo capítulo, escrito no por una sola entidad, sino por la interacción de las fuerzas descentralizadas que siempre dijo representar.

















