Visa expande liquidación con stablecoins a Polygon y Base: programa alcanza $7 mil millones anualizados
El gigante de pagos Visa ha ampliado su programa piloto de liquidación con stablecoins a las blockchains Polygon, Base, Canton Network, Arc y Tempo, alcanzando una tasa anualizada de aproximadamente 7 mil millones de dólares con un crecimiento del 50% trimestre tras trimestre. La iniciativa, lanzada en 2023, permite a socios comerciales liquidar transacciones utilizando stablecoins como moneda estable, en lugar de la infraestructura bancaria tradicional.
Esta expansión ocurre en un contexto de creciente competencia con Mastercard y Modern Treasury, mientras el mercado total de stablecoins supera los 320 mil millones de dólares.
Visa amplía su infraestructura de liquidación con stablecoins
Las cinco nuevas redes se suman a las blockchains ya soportadas por el programa: Ethereum, Solana, Stellar y Avalanche. Con esta incorporación, Visa diversifica su capacidad de liquidación entre múltiples ecosistemas blockchain, evaluando si las stablecoins ofrecen ventajas significativas como liquidación más rápida, disponibilidad las 24 horas del día, los siete días de la semana, y mayor eficiencia en pagos transfronterizos.
El programa piloto, iniciado en 2023 como una prueba experimental, ha mostrado un crecimiento sostenido. Según declaraciones de Visa, la iniciativa alcanzó una tasa anualizada de liquidación de aproximadamente 7 mil millones de dólares, con un crecimiento del 50% trimestre tras trimestre. Sin embargo, el volumen procesado sigue siendo pequeño en comparación con el negocio principal de la compañía, que maneja billones de dólares anualmente.
Visa ha profundizado su apuesta por las stablecoins en los últimos meses. En marzo de 2026, la compañía expandió su asociación con Bridge, subsidiaria de Stripe, para desarrollar un programa global de tarjetas con pagos vinculados a stablecoins. Además, Visa opera actualmente un nodo validador en la red Tempo, lo que refuerza su compromiso con la infraestructura descentralizada.
La carrera por los pagos con stablecoins se intensifica
El movimiento de Visa no ocurre en el vacío. Competidores clave están avanzando rápidamente para capturar una porción del creciente mercado de pagos basados en blockchain.
Mastercard, el principal rival de Visa, habilitó recientemente la posibilidad de gastar con tarjetas vinculadas a stablecoins en Estados Unidos mediante integraciones con billeteras digitales como MetaMask. Esta funcionalidad permite a los usuarios utilizar stablecoins directamente en establecimientos comerciales tradicionales, cerrando la brecha entre las criptomonedas y el comercio cotidiano.
Por su parte, Modern Treasury, una plataforma de infraestructura de pagos, se integró con Polygon para acelerar las transacciones con stablecoins. En octubre de 2025, la compañía adquirió Beam, una startup especializada en pagos blockchain, lo que fortaleció su posición en el ecosistema.
El objetivo compartido entre estos actores es construir y controlar la capa de liquidación que mueve fondos entre instituciones financieras, bancos y empresas. A medida que más transacciones migran a blockchain, capturar este flujo de pagos se ha convertido en una prioridad estratégica tanto para empresas cripto-nativas como para fintechs tradicionales.
Contexto regulatorio impulsa el crecimiento
El crecimiento del mercado de stablecoins se ha visto respaldado por avances regulatorios significativos. En Estados Unidos, la Ley GENIUS Act establece estándares más claros para la emisión y uso de stablecoins de pago, proporcionando un marco legal que reduce la incertidumbre para las empresas que operan en este espacio.
Sin embargo, persisten debates sobre aspectos específicos de la regulación. Uno de los temas más controvertidos es si las stablecoins pueden ofrecer rendimiento a sus tenedores. Una propuesta de ley de estructura de mercado en Estados Unidos aborda esta cuestión, pero actualmente se encuentra estancada en el Congreso. La resolución de este debate podría tener implicaciones profundas para el modelo de negocio de los emisores de stablecoins y para la adopción institucional.
El impacto de estos desarrollos regulatorios se refleja en las cifras del mercado. Según datos de DeFiLlama, el valor total de stablecoins en circulación supera los 320 mil millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 150% desde inicios de 2024. Este incremento evidencia el creciente apetito tanto de inversores como de empresas por instrumentos financieros basados en blockchain que mantengan un valor estable.
¿Qué significa para el futuro de los pagos?
La expansión del programa de Visa plantea interrogantes sobre el papel que las stablecoins podrían desempeñar en el sistema financiero global. La compañía evalúa si estas herramientas pueden ofrecer eficiencias significativas en pagos transfronterizos, un área donde las soluciones tradicionales suelen ser lentas y costosas.
En comparación con el sistema bancario de compensación convencional, las stablecoins prometen liquidaciones instantáneas sin necesidad de intermediarios múltiples. Sin embargo, el volumen procesado por el programa de Visa sigue siendo marginal frente a los billones de dólares que fluyen diariamente a través de las redes de tarjetas y el sistema SWIFT.
Las incertidumbres persisten. El volumen aún es bajo en relación con el negocio principal de Visa, lo que sugiere que las stablecoins podrían complementar, más que reemplazar, la infraestructura existente. El debate regulatorio abierto sobre la posibilidad de que las stablecoins ofrezcan rendimiento añade una capa adicional de complejidad. Además, la fragmentación del ecosistema entre múltiples blockchains plantea desafíos de interoperabilidad que aún no están completamente resueltos.
A pesar de estas incertidumbres, la dirección es clara. Visa, Mastercard, Modern Treasury y otros actores están invirtiendo recursos significativos para posicionarse en el emergente mercado de pagos basados en stablecoins. La pregunta ya no es si las stablecoins tendrán un papel en el futuro de los pagos, sino qué tan rápido y de qué manera se integrarán en el sistema financiero global.
