Bitcoin vs Oro: El ratio cae a mínimos de 2023, pero analistas ven una «oportunidad asimétrica» única
La relación entre Bitcoin y el oro ha caído a su nivel más bajo desde noviembre de 2023, situándose en aproximadamente 18,5 onzas de oro por cada Bitcoin. Este descenso se produce en un contexto donde el metal precioso alcanzó un nuevo máximo histórico de $4.888, mientras que Bitcoin lucha por mantenerse por encima de los $90.000.
Aunque la métrica refleja una debilidad relativa de la criptomoneda a corto plazo, varios analistas argumentan que esta situación representa una configuración asimétrica y poco común que podría convertirse en una oportunidad de compra histórica para los inversores con visión a largo plazo.
¿Por qué está subiendo tanto el oro? Contexto macroeconómico y la teoría de Charles Edwards
El oro se beneficia de la incertidumbre geopolítica y de cambios estructurales en el sistema monetario global. Según el reconocido inversor Ray Dalio, estamos asistiendo a una reducción de la exposición a bonos soberanos, lo que impulsa la demanda del metal precioso como activo refugio.
Charles Edwards, fundador de Capriole Investments, destacó la magnitud del movimiento del oro al señalar que los mercados alcistas de este metal en los últimos 100 años han promediado ganancias superiores al 150%. Si este patrón histórico se repite, Edwards proyecta que el oro podría alcanzar los $12.000 en un plazo de tres a diez años, lo que mantendría la presión a corto plazo sobre el ratio BTC/Oro.
Señales de agotamiento bajista: La teoría de ondas de Elliott aplicada al BTC/Oro
El analista conocido como ‘Decode’ ha aplicado la teoría de ondas de Elliott al par Bitcoin-Oro para evaluar su comportamiento. Según su análisis, el ratio se encuentra actualmente en la «quinta onda» de una «onda C correctiva», una estructura que suele marcar la etapa final de una tendencia bajista.
«La presión bajista podría estar más cerca de terminar que de continuar», afirma Decode.
El analista sugiere que, incluso cuando el sentimiento del mercado es negativo, esta configuración técnica podría indicar un inminente giro en la tendencia.
«El comercio definitivo aquí es Bitcoin»: La visión de André Dragosch
André Dragosch, jefe de Investigación para Europa en Bitwise, califica el momento actual como una «señal contraria macroeconómica» para Bitcoin. Según su análisis, el capital tiende a rotar de forma secuencial entre distintos activos, y el oro ha sido el primer beneficiario en este ciclo.
El oro como primer beneficiario
«Bitcoin no ha recibido una oferta seria debido a su mayor riesgo percibido», explica Dragosch. El mercado percibe el oro como un activo de menor riesgo en tiempos de cambio monetario, lo que ha atraído flujos de capital hacia el metal precioso antes que hacia la criptomoneda.
Bitcoin como el siguiente paso
Dragosch sugiere que el oro, al alcanzar estos niveles históricos, podría actuar como un «viento de cola» para Bitcoin en la siguiente fase del ciclo. El experto de Bitwise anticipa que un cambio en los flujos de capital podría emerger durante el primer trimestre de 2026.
«La operación definitiva aquí es Bitcoin», afirma Dragosch.
El analista destaca que el descuento actual respecto al oro es una «condición muy rara» que históricamente precede a una entrada significativa de capital hacia la criptomoneda.
Conclusión: ¿Señal de compra histórica o peligro de continuación?
El mercado presenta dos perspectivas divergentes. Por un lado, la visión bajista señala que el oro podría continuar su rally hasta los $12.000, manteniendo al ratio BTC/Oro bajo presión a corto plazo. Por otro lado, la visión alcista interpreta la dinámica actual como una «trampa bajista» o «configuración asimétrica» que ofrece un punto de entrada excepcional para Bitcoin a largo plazo.
Los analistas coinciden en que el primer trimestre de 2026 podría ser un punto de inflexión clave, según el análisis de Bitwise. En última instancia, el inversor debe sopesar la teoría de la rotación de capital frente a la fortaleza actual del oro, en un escenario donde ambos activos compiten por ser la reserva de valor preferida en el nuevo orden monetario global.
