Charles Hoskinson pone en duda la aprobación de la Ley CLARITY y exige la renuncia del asesor de cripto de Trump
Charles Hoskinson, creador de Cardano, manifestó escepticismo sobre que la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (CLARITY Act) sea aprobada en el Congreso estadounidense durante este trimestre. En una entrevista, responsabilizó al asesor de criptomonedas del presidente Donald Trump, David Sacks, del “fracaso absoluto” de la industria y pidió su renuncia si la ley no avanza pronto. Sus declaraciones surgen en vísperas de una votación clave en comités del Senado este jueves.
Las críticas de Hoskinson: un llamado a la renuncia y tres fracasos
El fundador de Cardano expresó abiertamente sus dudas sobre el cronograma legislativo. “No creo que la Ley CLARITY vaya a aprobarse este trimestre”, afirmó Hoskinson durante una entrevista en el podcast The Wolf of All Streets conducido por Scott Melker.
El ejecutivo advirtió que la ventana de oportunidad para su aprobación podría cerrarse si los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio término de noviembre.
Hoskinson vinculó el destino del proyecto de ley a la continuidad de David Sacks, nombrado “zar” de criptomonedas de la administración Trump a finales de 2024. “Si no se aprueba este trimestre, creo que Sacks debería dimitir”, sentenció. Su exigencia se basa en lo que calificó como un fracaso triple por parte del asesor.
Según Hoskinson, Sacks ha fracasado en tres frentes fundamentales: el rendimiento del mercado, la falta de claridad regulatoria y la ausencia de una base sólida para construir proyectos. Para respaldar su primer punto, el fundador de Cardano citó datos de desempeño: “La mayoría de las criptomonedas han caído entre un 40% y un 50% desde que Trump asumió el cargo. Así que la industria no es saludable”.
La Ley CLARITY en la encrucijada: estado actual y próximo paso
¿Qué es la Ley CLARITY y qué busca?
Presentada en mayo de 2025, la Ley CLARITY tiene como objetivo principal clarificar los roles de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros (CFTC) en la regulación de criptoactivos en Estados Unidos. La legislación busca proporcionar una orientación regulatoria más definida sobre diferentes tipos de tokens, un avance largamente esperado por la industria.
Camino legislativo y momento crítico
El proyecto de ley ya superó una etapa importante al ser aprobado con apoyo bipartidista por los comités de Servicios Financieros y Agricultura de la Cámara de Representantes. Su próximo y crucial desafío está programado para este jueves, cuando los comités de Agricultura y Banca del Senado procederán a una votación. Este paso es considerado un hito potencial para el futuro del sector en el país.
Críticas más amplias a la política cripto de EE.UU.
La Ley GENIUS y la centralización en Wall Street
Las críticas de Hoskinson no se limitan a la gestión de Sacks o al cronograma de la CLARITY. El fundador de Cardano también se refirió a otras iniciativas legislativas, como la Ley GENIUS, relacionada con la regulación de stablecoins. Hoskinson argumentó que este tipo de propuestas favorecen desproporcionadamente a las grandes instituciones financieras.
“[La Ley GENIUS] centraliza la industria en torno a BlackRock, Cantor, Goldman Sachs y Morgan Stanley y todos estos grandes actores… esencialmente le entregó a Wall Street las llaves del reino cripto”, declaró Hoskinson.
El ejecutivo subrayó su preocupación de que se margine a los inversores minoristas.
Advertencia contra el “cripto estadounidense” y la politización
Hoskinson también advirtió contra la politización de la industria y conceptos como el de una criptomoneda nacional. En respuesta a especulaciones sobre un posible “Trumpcoin”, fue categórico:
“No existe tal cosa como una cripto estadounidense. Puedes tener empresas de criptomonedas estadounidenses, pero no puedes tener protocolos de criptomonedas estadounidenses. Eso no tiene sentido”.
Hoskinson hizo un llamado final a un enfoque legislativo cuidadoso y consensuado, priorizando la creación de un marco duradero por sobre la rapidez partidista. “Incluso si lleva más tiempo hacerlo, el objetivo debería ser aprobar reglas que duren y no dañen la innovación”, concluyó, abogando por unidad en la industria y cooperación con el gobierno.




















