La Reserva Federal propone un marco de margen específico para derivados de criptomonedas
Un documento de trabajo analiza la creación de una clase de activo distinta y un índice de referencia para calcular los requisitos de colateral, reflejando la maduración del sector.
Un análisis publicado por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) propone clasificar las criptomonedas como una clase de activo separada para los requisitos de margen inicial en derivados no compensados. El documento, elaborado por economistas del organismo, argumenta que la alta volatilidad de estos activos digitales no encaja en los modelos de riesgo tradicionales, necesitando ponderaciones específicas. La propuesta incluye la creación de un índice de referencia para medir el comportamiento del mercado y calibrar mejor el riesgo.
La Propuesta Central de la Fed
El documento de trabajo, publicado un miércoles y redactado por Anna Amirdjanova, David Lynch y Anni Zheng, personal de la Fed, se centra en el margen inicial para derivados no compensados (OTC). Este margen es el colateral que las partes de una operación deben depositar para mitigar el riesgo de que una contraparte incumpla sus obligaciones.
La propuesta clave es crear una categoría de activo distinta para las criptomonedas dentro del marco regulatorio, situándola fuera del Modelo Estándar de Margen Inicial (SIMM). Este modelo actualmente cubre clases de activos tradicionales como tipos de interés, acciones, divisas y materias primas. La razón fundamental, según los autores, es que:
las criptomonedas son más volátiles que las clases de activos tradicionales y no encajan en las categorías de riesgo existentes del SIMM.
Este tratamiento diferenciado busca gestionar de forma más precisa el riesgo de contraparte asociado a estos activos digitales.
Detalles Técnicos y Metodología Propuesta
La propuesta realiza una distinción técnica entre tipos de criptoactivos. Por un lado, menciona criptomonedas “flotantes” como Bitcoin (BTC), Binance Coin (BNB), Ether (ETH), Cardano (ADA), Dogecoin (DOGE) y XRP (XRP). Por otro, incluye a las criptomonedas “vinculadas” (pegged), como las stablecoins.
El Índice de Referencia Cripto
Para abordar la medición del riesgo, el análisis sugiere la creación de un índice de referencia compuesto. Este índice estaría formado en un 50% por activos flotantes y en un 50% por stablecoins, específicamente seis de cada tipo. El objetivo de este índice sería servir como un indicador representativo (proxy) de la volatilidad y el comportamiento general del mercado de criptoactivos. Su función principal sería actuar como insumo para modelar ponderaciones de riesgo “calibradas” y más precisas para estos activos dentro del cálculo del margen requerido.
Contexto Regulatorio y Significado
Maduración como Clase de Activo
Esta propuesta refleja un reconocimiento institucional creciente de las criptomonedas como una clase de activo establecida que requiere marcos regulatorios específicos. El análisis técnico para integrarlas en los requisitos de margen para derivados señala una preparación por parte de las autoridades estadounidenses para un sector financiero en evolución y expansión.
Evolución Reciente de la Postura de la Fed
La publicación de este documento se enmarca en un cambio de enfoque regulatorio observable. En diciembre de 2025, la Fed revocó una guía de 2023 que limitaba la participación de los bancos en actividades relacionadas con criptomonedas. Este movimiento, junto con otras discusiones en curso como la propuesta de cuentas “skinny master” para empresas cripto, indica un proceso activo de desarrollo de un marco regulatorio más definido para el sector.
Implicaciones y Perspectivas
La implementación de un marco de margen específico podría impactar a los operadores institucionales y a los participantes en el mercado de derivados OTC de criptomonedas, potencialmente llevando a requisitos de colateral más altos pero teóricamente más justos y ajustados al riesgo real.
Es crucial destacar que se trata de un documento de trabajo (working paper), no de una regulación final o una propuesta de norma. Su publicación indica la dirección del debate interno, la investigación y el análisis técnico dentro de la Fed. Sin embargo, envía una señal clara al mercado: la Reserva Federal está activamente modelando los riesgos asociados a los criptoactivos y trabajando en su integración dentro de los marcos de supervisión financiera existentes.





















