Rusia Propone Ley para Abrir las Criptomonedas a Inversores Minoristas y Normalizar su Uso
Rusia se prepara para presentar una legislación que desregulará las criptomonedas, permitiendo por primera vez el acceso de inversores minoristas a estos activos con un límite establecido. El anuncio, hecho por un alto legislador, busca normalizar el uso de las criptomonedas en la vida cotidiana y los pagos internacionales, marcando un cambio significativo desde la postura inicial del Banco de Rusia que consideraba una prohibición total.
El Proyecto de Ley y sus Objetivos Clave
Anatoly Aksakov, presidente del Comité de Mercados Financieros de la Duma Estatal, anunció a través de la agencia estatal TASS que ya está preparado un proyecto de ley para desregular los criptoactivos. El objetivo declarado de la normativa es remover a las criptomonedas de un estatus de “regulación financiera especial” para convertirlas en una “ocurrencia común en nuestras vidas”, según sus palabras.
La ley será debatida en la sesión parlamentaria de primavera de 2026. Esta iniciativa legislativa sigue a una propuesta de política publicada por el Banco de Rusia en diciembre de 2025, en la que la autoridad monetaria revirtió su anterior consideración de una prohibición total y abogó por un marco regulatorio para los intermediarios en criptoactivos.
Límites para Minoristas y Libertad para Profesionales
La propuesta establece un acceso diferenciado según el tipo de inversor. Para los llamados “inversores no calificados” o minoristas, se fijará un límite máximo de inversión de 300,000 rublos, equivalente a aproximadamente 3,800 dólares estadounidenses.
Por otro lado, los “participantes profesionales” podrán operar con criptomonedas sin restricciones de monto, aunque estarán sujetos a cumplir criterios específicos relacionados con sus ingresos y su conocimiento en materia financiera. Aksakov vinculó esta apertura al uso práctico de estos activos, señalando que las criptomonedas “se utilizan para pagos internacionales y se colocan en mercados financieros extranjeros”.
Contexto y Razones del Cambio Regulatorio
El marco legal actual en Rusia, vigente en 2026, reconoce a las criptomonedas como una forma de propiedad, pero prohíbe expresamente su uso para realizar pagos dentro del territorio nacional. Sin embargo, en la práctica, muchos ciudadanos y empresas rusas han estado utilizando estos activos digitales para transferencias internacionales, un fenómeno que se intensificó notablemente tras la imposición de sanciones económicas occidentales a raíz de la invasión de Ucrania en 2022.
La postura del Banco de Rusia ha evolucionado significativamente en los últimos años. Desde una posición inicial que contemplaba una prohibición absoluta entre 2022 y 2023, el regulador avanzó hacia una relajación de las reglas para transacciones empresariales a fines de 2024, culminando con la propuesta de diciembre de 2025 que allanó el camino para el actual proyecto de ley.
La Regulación Paralela de los Intercambios de Criptomonedas
En paralelo al anuncio de Aksakov, se reportó a través de la agencia Interfax que Anton Gorelkin, presidente del Comité de Tecnologías de la Duma, está impulsando nuevas reglas específicas para los intercambios o exchanges de criptomonedas. La razón principal expuesta por Gorelkin es combatir el fraude, ya que, según declaró, los estafadores operan a través de plataformas con sede en Bielorrusia, lo que dificulta el rastreo por parte de las autoridades rusas.
“Es necesario poner orden en los intercambios de criptomonedas, crear condiciones para su actividad legal en territorio ruso”, afirmó Gorelkin.
Actualmente, estos intercambios no están regulados en el país. Muchas plataformas internacionales suspendieron sus operaciones en Rusia debido a las sanciones, lo que ha llevado a los usuarios a recurrir a servicios peer-to-peer (P2P) o a intercambios con sede en el extranjero.
Próximos Pasos e Implicaciones
El proyecto de ley de Aksakov será introducido formalmente y debatido en la sesión de primavera de la Duma Estatal. Existe la posibilidad de que esta propuesta, centrada en el acceso de los inversores, y la iniciativa de Gorelkin, enfocada en la regulación de las plataformas, converjan en un marco regulatorio más amplio y comprehensivo.
La implicación clave de este movimiento legislativo es que Rusia busca institucionalizar y capturar dentro de un marco legal un mercado de criptomonedas que ya existe de facto, especialmente para facilitar flujos financieros transfronterizos en un contexto de sanciones. Al mismo tiempo, las autoridades intentan mitigar los riesgos asociados, como el fraude y la inestabilidad financiera, mediante la introducción de límites para inversores minoristas y la futura regulación de los intermediarios.





















