Un juicio en Nueva York busca la propiedad de 39.069 monederos Bitcoin inactivos, incluidos los de Satoshi Nakamoto
Una demanda presentada en Nueva York solicita a un tribunal que declare a un grupo de demandantes como propietarios legítimos de 39.069 monederos Bitcoin que llevan años inactivos, incluyendo direcciones vinculadas al creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto, y al hackeo del exchange Mt. Gox. El caso, que busca aplicar la ley de propiedad perdida a criptoactivos, enfrenta serias dudas sobre su fundamento legal y viabilidad técnica, ya que la red Bitcoin no permite reasignar fondos sin claves privadas. Expertos consultados califican la notificación legal como «estructuralmente defectuosa», lo que podría socavar toda la reclamación.
Los detalles de la demanda
La demanda fue presentada el 1 de mayo por Noah Doe y dos empresas constituidas en Wyoming, identificadas como ABC Company y XYZ Company. Los demandantes aseguran haber «encontrado» estos activos digitales inactivos y sostienen que los bitcoins en esas direcciones deben considerarse legalmente «abandonados», de forma similar a una cuenta bancaria sin movimiento o una propiedad física perdida.
Según el documento legal, los demandantes reportaron el hallazgo a la policía de Nueva York y ahora buscan una orden judicial que les otorgue la propiedad de los fondos. La acción legal está dirigida contra «John Does», es decir, propietarios desconocidos, lo que complica aún más el proceso al no existir una persona clara a quien notificar o contra quien litigar.
Las direcciones incluidas en el litigio
El documento, de 901 páginas, enumera 39.069 direcciones de monederos Bitcoin. Entre ellas se encuentra la dirección «12c6D», asociada directamente al creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto, así como la dirección «1Feex», vinculada al responsable del hackeo del exchange Mt. Gox ocurrido en 2014.
La lista también incluye monederos pertenecientes a mineros tempranos de Bitcoin y otras entidades no identificadas que acumularon sus fondos durante los primeros años de la criptomoneda.
El valor en juego
Las direcciones listadas contienen aproximadamente 3,7 millones de BTC, valorados en unos 285.000 millones de dólares, según cálculos del fundador de la plataforma Timechain Index. Para poner esta cifra en contexto, los datos de Bitbo indican que a nivel global, unos 3,5 millones de BTC (aproximadamente 271.000 millones de dólares) han permanecido inactivos durante los últimos diez años, mientras que 6,6 millones de BTC (unos 577.000 millones de dólares) no han registrado movimientos en más de cinco años.
La magnitud del caso también refleja el creciente interés por los activos digitales inactivos. Como referencia, el minero de Bitcoin MARA gastó 4,3 millones de dólares en la seguridad de su consejero delegado durante 2025 debido al aumento de ataques relacionados con criptomonedas.
Obstáculos técnicos: el problema de las claves privadas
El principal desafío para los demandantes es de naturaleza técnica. Incluso si un tribunal fallara a su favor, la red Bitcoin no dispone de ningún mecanismo para reasignar fondos sin una clave privada. Sin ella, resulta imposible mover los bitcoins desde sus direcciones actuales.
Noveleader, analista principal de Castle Labs, señala una excepción limitada: «Si alguna de estas monedas se moviera a un exchange o custodio regulado, un tribunal podría obligar a ese intermediario a actuar». No obstante, el analista concluye que lo más probable es que una sentencia favorable sea únicamente «un gesto simbólico» y técnicamente inejecutable.
El debate sobre el abandono legal
La definición de «propiedad abandonada» constituye otro frente problemático para la reclamación. «Gran parte de estas monedas pueden pertenecer a titulares fallecidos, personas que perdieron sus claves o simplemente inversores a largo plazo que no han realizado transacciones», explica Noveleader. «Ninguno de estos casos constituye un abandono legal».
Este argumento resulta fundamental, ya que la demanda se sustenta precisamente en la premisa de que los bitcoins han sido abandonados por sus propietarios originales, una interpretación que los expertos consideran jurídicamente discutible.
Una notificación «estructuralmente defectuosa»
El análisis técnico revela un error adicional que podría resultar fatal para el caso. La mayoría de los tokens antiguos de la era Satoshi se encuentran en un formato de salida denominado Pay-to-Public-Key (P2PK). Sin embargo, los demandantes enviaron las notificaciones legales a la dirección correspondiente en formato Pay-to-Public-Key-Hash (P2PKH).
Noveleader califica el intento de notificación como «estructuralmente defectuoso» porque se envió al formato de dirección equivocado, que ya no es utilizado por los monederos objetivo.
Como resultado, las direcciones P2PKH a las que se dirigieron las notificaciones legales están vacías y no tienen valor. El analista descarta además la posibilidad de utilizar una alternativa técnica, como enviar una pequeña transacción vía OP_RETURN, que sería «igualmente ineficaz, ya que solo funciona con destinatarios activos que monitorean sus monederos».
Implicaciones y perspectivas futuras
El caso plantea preguntas fundamentales sobre el tratamiento legal de las criptomonedas inactivas bajo las leyes de propiedad, pero enfrenta barreras técnicas insalvables —la falta de claves privadas— y legales —la definición de «abandono» y la notificación defectuosa—.
Aunque es poco probable que la demanda prospere en sus términos actuales, podría sentar un precedente sobre cómo los tribunales consideran los activos digitales «perdidos» o inactivos. El caso se enmarca en un debate más amplio sobre la batalla legal por quién puede reclamar los millones robados en el ecosistema DeFi, una cuestión que sigue sin resolverse en los tribunales.

