Bitcoin cae a $66,900 y analistas fijan nuevo objetivo en $50,000 tras liquidaciones masivas de $1,250 millones
La criptomoneda líder pierde más de un 6% en un día, borrando meses de ganancias y rompiendo el soporte de los $67,000 por primera vez desde abril. La divergencia con el S&P 500 y la liquidación de posiciones largas alimentan las perspectivas de una continuación bajista.
Bitcoin (BTC) sufrió una caída de más del 6% este miércoles, perforando el umbral de los $67,000 por primera vez desde los primeros días de abril, en medio de una cascada de liquidaciones que superó los $1,250 millones en todo el mercado cripto en 24 horas. La caída, que llevó al BTC/USD a un mínimo de $66,948 en Bitstamp, se produce mientras el S&P 500 alcanza nuevos máximos históricos, evidenciando una marcada divergencia con los activos de riesgo tradicionales. Analistas ya proyectan un posible regreso a la zona de los $50,000, señalando la ruptura de un patrón de «bandera bajista» que ya se había observado a principios de año.
Bitcoin se desploma a mínimos de abril en medio de una tormenta de liquidaciones
El movimiento de precios borró las ganancias acumuladas desde principios de abril, cuando Bitcoin cotizaba por última vez por debajo de los $67,000. La magnitud de las liquidaciones resultó particularmente severa: se liquidaron más de $1,250 millones en posiciones apalancadas en todo el ecosistema cripto en apenas 24 horas, un evento que los analistas denominan «cascada de liquidaciones».
El contraste con los mercados tradicionales resulta especialmente llamativo. Mientras Bitcoin se desploma, el S&P 500 alcanza nuevos máximos históricos, lo que sugiere un movimiento de «risk-off» específico del sector cripto, en lugar de una corrección generalizada en los activos de riesgo.
Analistas prevén un posible regreso a los $50,000
Los analistas consultados por diversas fuentes del sector coinciden en que el panorama técnico y macroeconómico apunta a nuevas caídas. «Los inversores están en modo Macro Risk-Off, huyendo hacia stablecoins y alejándose de Bitcoin», señaló el analista Rekt Capital, quien identifica la media móvil exponencial (EMA) de 50 meses en $66,250 como el próximo soporte inmediato.
No obstante, el mismo analista advierte que esta zona de soporte podría ser temporal. «Con el tiempo, Bitcoin probablemente romperá esta EMA y continuará la tendencia bajista macro en este mercado bajista», indicó, sugiriendo que la corrección podría extenderse más allá de los niveles actuales.
La plataforma de predicción Kalshi ya contempla como escenario factible un retorno a los $50,000, mientras que el analista Exitpump señala el récord de interés abierto (open interest) en futuros como un factor agravante. «Hay una cantidad insana de ventas al contado», explicó Exitpump, advirtiendo que el movimiento podría terminar con una «gran vela roja» que liquide todas las posiciones largas sumergidas, llevando el precio a «los 60 bajos o incluso los 50 medios».
El patrón de ‘bandera bajista’ vuelve a escena
El analista CollinTalksCrypto reintroduce el patrón de «bandera bajista» (bear flag) como explicación técnica de la debilidad actual. Según su análisis, Bitcoin simplemente está continuando un patrón de ruptura previo, habiendo salido de una estructura de bandera bajista.
«Muchos quisieron complicar esto con ‘esta vez es diferente’, pero bitcoin solo está haciendo lo mismo que siempre hace en mercados bajistas: se rompe», citó el analista en la red social X.
CollinTalksCrypto señaló que, contrariamente a las expectativas alcistas que predominaban entre algunos inversores, es «más probable de lo que muchos aún quieren admitir que veamos mínimos más bajos este año». El analista concluyó que el gráfico de precios de BTC es «bastante sencillo» y sugiere que la tendencia bajista no ha terminado.
Este patrón de «bandera bajista» ya había sido identificado a principios de año, cuando Bitcoin cayó desde niveles cercanos a los $70,000 hasta la zona de los $60,000. La repetición de esta estructura técnica refuerza la tesis de que el mercado podría estar transitando una fase correctiva más prolongada de lo que inicialmente se anticipaba.

