El consorcio bancario europeo Qivalis suma 25 bancos para lanzar una stablecoin de euro regulada en 2026
La alianza, que ahora cuenta con 37 miembros entre los que se incluyen ABN AMRO, Rabobank y Banco Sabadell, busca crear una alternativa europea a las stablecoins dominadas por el dólar estadounidense bajo el marco regulatorio MiCA.
El consorcio bancario europeo Qivalis anunció la incorporación de 25 nuevas entidades financieras de 15 países, elevando su membresía a un total de 37 instituciones. El grupo, que incluye a grandes bancos como ABN AMRO, Rabobank, Nordea e Intesa Sanpaolo, tiene como objetivo lanzar una stablecoin de euro regulada en el segundo semestre de 2026. Esta expansión se produce en un contexto de creciente interés por establecer alternativas europeas a las stablecoins respaldadas por el dólar estadounidense, que actualmente dominan el mercado.
Qivalis es un consorcio bancario con sede en Ámsterdam que desarrolla una infraestructura para una stablecoin de euro regulada. Su objetivo principal es crear una alternativa europea a las stablecoins dominadas por el dólar —como USDT y USDC— que cumpla con las regulaciones de la Unión Europea, en particular con el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA). El proyecto cobra relevancia en un contexto donde, según datos de CoinGecko, las stablecoins respaldadas por el dólar estadounidense representan actualmente el 98% del mercado global de stablecoins.
Expansión masiva del consorcio
La expansión anunciada el miércoles duplica con creces el número de miembros del consorcio, que inicialmente contaba con 12 entidades. Entre los nuevos miembros destacan los neerlandeses ABN AMRO y Rabobank; el nórdico Nordea (Suecia/Finlandia); y el italiano Intesa Sanpaolo, junto a otros dos nuevos miembros italianos. Howard Davies, presidente del consejo de supervisión de Qivalis, afirmó:
“No solo estamos construyendo infraestructura de pagos; estamos garantizando que los principios europeos de protección de datos, estabilidad financiera y rigor regulatorio estén integrados en la próxima generación de dinero digital”.
España, el país con mayor representación
España es el país con mayor representación entre los 25 nuevos miembros, con cinco entidades: ABANCA, Banco Sabadell, Bankinter, Cecabank y Kutxabank. El país ya muestra signos de adopción temprana de stablecoins en euros, con datos de Brighty que señalan a España como el principal mercado minorista para el uso de EURC, la stablecoin de Circle. Otros países como Francia, Suecia, Grecia, Países Bajos, Finlandia e Irlanda incorporaron dos nuevos miembros cada uno.
Tensión con la postura del BCE
La iniciativa avanza pese a la postura prudente del Banco Central Europeo (BCE). A principios de mayo, su presidenta, Christine Lagarde, señaló que las stablecoins privadas “no son la mejor ruta de Europa para fortalecer el rol internacional del euro”. A pesar de esta posición oficial, iniciativas lideradas por bancos como Qivalis siguen ganando impulso, buscando alternativas reguladas a las stablecoins en dólares, lo que genera una tensión entre la visión del BCE y la iniciativa privada sobre cómo debe evolucionar el dinero digital en Europa.
Aspectos técnicos y preparativos
En el plano técnico, Qivalis seleccionó en marzo a Fireblocks como su proveedor de tecnología de tokenización, infraestructura de billetera y custodia. Fireblocks también proporcionará herramientas de cumplimiento normativo. Además, el consorcio ha estado dialogando con exchanges de criptomonedas para preparar el lanzamiento de la stablecoin. Jan Sell, CEO de Qivalis, afirmó:
“El euro es la moneda de Europa, y la infraestructura financiera en cadena debería portarla, construida por instituciones europeas y gobernada por reglas europeas”.
Perspectivas futuras
Con 37 miembros y el respaldo del marco regulatorio MiCA, Qivalis se posiciona como uno de los proyectos más ambiciosos para establecer una stablecoin de euro nativa, regulada y alineada con los principios financieros europeos. Su lanzamiento, previsto para el segundo semestre de 2026, podría marcar un punto de inflexión en la competencia por el dominio de las monedas digitales en el mercado global.

