Francia respalda el stablecoin “Qivalis” anclado al euro para desafiar el dominio del dólar en 2026
El ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, ha expresado su firme respaldo a una iniciativa liderada por bancos de la Unión Europea, incluidos ING y UniCredit, para lanzar un stablecoin anclado al euro en 2026. El proyecto, llamado Qivalis, busca ofrecer una alternativa regulada bajo el marco MiCA de la UE al mercado actual, dominado por stablecoins vinculados al dólar estadounidense como USDT de Tether, que tiene una capitalización de mercado de aproximadamente 186.000 millones de dólares.
Apoyo político a una alternativa europea
En un mensaje pregrabado, el ministro Lescure respaldó explícitamente el plan para el stablecoin del euro.
“Eso es lo que necesitamos, y eso es lo que queremos”, declaró Lescure, quien también animó “encarecidamente a los bancos a explorar más el lanzamiento de depósitos tokenizados”.
El ministro calificó el bajo volumen actual de stablecoins anclados al euro como “no satisfactorio”, subrayando la necesidad de una alternativa europea. El proyecto Qivalis, lanzado en septiembre de 2025 por un consorcio de bancos europeos, tiene como objetivo principal crear un stablecoin del euro que cumpla plenamente con la regulación de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la UE. Su lanzamiento al público está previsto para la segunda mitad de 2026.
El contexto del mercado y la competencia con EE.UU.
El respaldo político se produce en un contexto de dominio abrumador de los stablecoins vinculados al dólar. Según datos de CoinMarketCap, USDT de Tether tiene una capitalización que ronda los 186.000 millones de dólares, mientras que USDC de Circle también representa una porción significativa del mercado. Frente a esta realidad, el objetivo declarado de la UE es crear una alternativa viable y regulada desde Europa.
Esta visión forma parte de una perspectiva más amplia sobre la tokenización en el bloque comunitario. En enero de 2026, durante el Foro Económico Mundial, el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, declaró que la tokenización y los stablecoins serían probablemente “el nombre del juego” durante el año, destacando los beneficios que la infraestructura blockchain podría aportar a las finanzas.
El debate regulatorio en torno a los stablecoins
Sin embargo, el camino hacia una mayor adopción de stablecoins en Europa no está exento de debates regulatorios. Una de las principales controversias gira en torno a los stablecoins que generan rendimiento o intereses. Tanto Villeroy de Galhau como otros legisladores de la UE y Estados Unidos se han mostrado contrarios a este modelo, argumentando que presenta un riesgo potencial de desestabilización para el sistema financiero tradicional. El “rendimiento del stablecoin” se ha convertido así en un tema contencioso en los círculos reguladores.
Paralelismo con el estancamiento en EE.UU.
Este debate tiene un paralelo con el estancamiento legislativo en Estados Unidos. El proyecto de ley conocido como CLARITY Act permanece bloqueado en el Senado estadounidense, y una de las principales discrepancias entre los legisladores es precisamente cómo abordar el tema del rendimiento de los stablecoins. Esta situación contrasta con el avance regulatorio concreto en la Unión Europea, que ya cuenta con MiCA en vigor y con proyectos privados como Qivalis avanzando bajo su paraguas.
Conclusión y perspectivas
El impulso europeo en el ámbito de los stablecoins se sustenta en un triángulo de fuerzas: el apoyo político de alto nivel, ejemplificado por Francia; la iniciativa del sector bancario privado con Qivalis; y un marco regulatorio establecido como MiCA. El objetivo común es claro: competir en el mercado global de stablecoins, actualmente hegemonizado por el dólar.
No obstante, los desafíos por delante son significativos. El éxito final de Qivalis y cualquier otro stablecoin del euro dependerá de su adopción por parte de usuarios e instituciones, y de su capacidad para competir con la liquidez y el reconocimiento de gigantes como USDT y USDC. Además, el debate fundamental sobre la naturaleza y la regulación de los stablecoins, especialmente aquellos que ofrecen rendimiento, sigue abierto tanto en Europa como en Estados Unidos, configurando un panorama regulatorio en evolución para el año 2026.
