Lagarde advierte que las stablecoins no fortalecerán el rol global del euro y apuesta por infraestructura tokenizada
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, afirmó que las stablecoins no son una vía eficiente para fortalecer el papel internacional del euro, desmarcándose de las crecientes peticiones para que Europa emita tokens en euros como respuesta a las stablecoins respaldadas por dólar estadounidense. Durante su intervención en el Foro Económico LatAm del Banco de España en Roda de Bará, Lagarde desglosó las funciones monetaria y tecnológica de las stablecoins, argumentando que los beneficios de promover stablecoins en euros no son claros y conllevan importantes contrapartidas. En su lugar, la presidenta del BCE instó a Europa a centrarse en construir una infraestructura financiera tokenizada, anclada en dinero de banco central, a través de proyectos como Pontes y la hoja de ruta Appia.
La postura del BCE frente al auge de las stablecoins en dólares
La declaración de Lagarde se produce en un contexto de creciente presión para que Europa desarrolle sus propias stablecoins denominadas en euros como contrapeso a las stablecoins respaldadas por dólar estadounidense, que actualmente dominan el mercado con una cuota aproximada del 98%. En paralelo, Estados Unidos promueve activamente las stablecoins en dólares como una herramienta para apuntalar el estatus del dólar como moneda de reserva global.
«Las stablecoins no son una forma eficiente de fortalecer el rol internacional del euro», afirmó Lagarde el viernes desde Roda de Bará, España, durante el Foro Económico LatAm organizado por el Banco de España.
La doble función de las stablecoins: un debate «sistemáticamente confundido»
Lagarde sustentó su argumento en la necesidad de separar dos funciones que, a su juicio, se están confundiendo en el debate actual: la función monetaria y la función tecnológica de las stablecoins.
«Los beneficios que se les atribuyen descansan en dos funciones distintas — una función monetaria y una función tecnológica — que se están confundiendo sistemáticamente en el debate actual», señaló la presidenta del BCE.
Función monetaria: posibles ventajas con claras contrapartidas
Lagarde reconoció que las stablecoins en euros emitidas bajo el reglamento MiCA (Mercados de Criptoactivos de la Unión Europea) «podrían generar una demanda global adicional de activos seguros de la zona del euro». No obstante, advirtió que esta posible ventaja conlleva importantes contrapartidas, entre ellas riesgos para la estabilidad financiera como «corridas de fondos y fragilidad de las reservas», así como el debilitamiento de la transmisión de la política monetaria si los depósitos se trasladan de los bancos a las stablecoins.
Como ejemplo concreto, Lagarde mencionó el colapso del Silicon Valley Bank en 2023, cuando la stablecoin USDC de Circle perdió brevemente su paridad con el dólar al revelar su exposición al banco. Este caso ilustra cómo las presiones de reembolso pueden contagiar a los mercados de activos subyacentes y crear bucles de retroalimentación entre los reembolsos y los precios.
Función tecnológica: las stablecoins no son la única solución
La presidenta del BCE aceptó el papel de las stablecoins en la infraestructura del mercado financiero transfronterizo, permitiendo el acceso «sin depender de un laberinto de intermediarios heredados». Sin embargo, argumentó que esta función tecnológica no es exclusiva de las stablecoins, ya que otras formas de dinero tokenizado — como los depósitos bancarios comerciales o el dinero de banco central — pueden desempeñar el mismo papel en sistemas de registro distribuido (DLT).
«La respuesta no pasa por rechazar la tecnología ni desalentar por completo las stablecoins. Por el contrario, debemos construir la infraestructura pública que permita que instrumentos alternativos, como las stablecoins y otras formas de dinero tokenizado, operen dentro de un marco anclado en el dinero de banco central», afirmó Lagarde.
La respuesta europea: infraestructura anclada en dinero de banco central
En lugar de replicar los instrumentos desarrollados en otras jurisdicciones, Lagarde instó a Europa a construir su propia infraestructura financiera tokenizada, basada en dos proyectos clave del Eurosistema.
Proyecto Pontes: liquidación mayorista en dinero de banco central
El proyecto Pontes vincula las plataformas de registro distribuido (DLT) con la infraestructura de liquidación existente del Eurosistema. Su objetivo es permitir que las transacciones basadas en DLT se liquiden directamente en dinero de banco central, proporcionando así un anclaje seguro para el ecosistema financiero tokenizado.
Hoja de ruta Appia: un ecosistema tokenizado interoperable para 2028
En marzo pasado, el BCE publicó la hoja de ruta Appia, que delinea un plan para crear un ecosistema financiero tokenizado europeo completamente interoperable, con un horizonte temporal fijado para 2028.
«Europa sabe hacia qué puerto navega. Nuestra tarea no es replicar instrumentos desarrollados en otros lugares, sino construir los cimientos y la infraestructura que sirvan a nuestros propios objetivos, para que podamos aprovechar los beneficios de la innovación sin importar las fragilidades», concluyó Lagarde.
Implicaciones de la postura de Lagarde
Con estas declaraciones, Lagarde presentó uno de sus argumentos más claros en contra de tratar las stablecoins en euros como la respuesta europea a las stablecoins respaldadas por dólar estadounidense. Su mensaje principal es que Europa no debe simplemente replicar instrumentos financieros de otras jurisdicciones, sino construir su propia infraestructura pública robusta y anclada en el dinero del banco central.
La implementación de los proyectos Pontes y la hoja de ruta Appia marcarán el ritmo del desarrollo de este nuevo ecosistema financiero tokenizado en Europa, que busca equilibrar la innovación tecnológica con la estabilidad financiera y la soberanía monetaria del continente.

