Los pagos empresariales se consolidan como el caso de uso dominante de las stablecoins, según Paybis
Los pagos entre empresas (B2B) se están convirtiendo en el motor principal del ecosistema de las stablecoins. Un nuevo informe de Paybis revela que el 98% del volumen de pagos procesado con estas criptomonedas en su plataforma durante los primeros cuatro meses de 2026 correspondió a clientes corporativos, un salto significativo desde el 36% registrado en 2023. Este crecimiento se da en un contexto donde la capitalización total del mercado de stablecoins supera los $319 mil millones y nuevas empresas como SoFi y MoneyGram lanzan sus propias monedas estables enfocadas en pagos.
Stablecoins B2B: el 98% del volumen de pagos en Paybis
El cambio en la composición del volumen de pagos dentro de Paybis es drástico. En 2023, los pagos corporativos representaban apenas el 36% del total de transacciones con stablecoins. Para 2026, esa cifra ha escalado al 98%, lo que indica que las empresas han adoptado masivamente esta tecnología para sus operaciones internacionales.
A nivel global, la consultora McKinsey estimó que los pagos con stablecoins alcanzaron los $390 mil millones en 2025, de los cuales el 60% correspondió a transacciones B2B. Estos datos sugieren que la tendencia observada en Paybis refleja un movimiento más amplio del mercado.
Dentro de la propia plataforma, las stablecoins han ganado un protagonismo absoluto. En abril de 2026, representaron el 86% del volumen total de criptoactivos procesados por Paybis, frente al 12% registrado en julio de 2023. Este crecimiento evidencia cómo las monedas estables han pasado de ser un instrumento marginal a convertirse en el vehículo preferido para transacciones empresariales.
Sectores que impulsan el pago B2B con stablecoins
Cinco sectores concentran más del 78% de la actividad empresarial con stablecoins en la plataforma de Paybis: bienes digitales, negocios de activos virtuales, tecnología, retail y comercio electrónico, y tecnología financiera. Estos segmentos han encontrado en las stablecoins una solución eficiente para sus necesidades de pago transfronterizo.
La intención de uso entre las empresas sigue creciendo. Según el informe, el 22.5% de las compañías encuestadas ya utiliza stablecoins para pagos internacionales o planea hacerlo en los próximos 12 meses. Esta cifra indica que el mercado aún tiene un margen significativo de expansión, especialmente a medida que más empresas descubran los beneficios de esta tecnología.
Percepción vs. realidad: las empresas sobreestiman costos y tiempos
A pesar del crecimiento acelerado, persiste un desconocimiento generalizado sobre la eficiencia real de las stablecoins. El informe de Paybis revela una brecha significativa entre la percepción empresarial y la realidad operativa de estos instrumentos.
En cuanto a los tiempos de liquidación, el 50% de los encuestados cree que una transferencia con stablecoins tarda entre una hora y un día completo. La realidad es que estas transacciones se liquidan en segundos o minutos, dependiendo de la red blockchain utilizada.
Respecto a los costos, el 33% de las empresas espera comisiones de alrededor del 3% por transacción. Sin embargo, los costos reales son sustancialmente menores. Un portavoz de Paybis explicó a Cointelegraph:
En la práctica, los costos de los pagos con stablecoins generalmente se sitúan por debajo del 1%. El costo total depende de la red blockchain, el proveedor de pagos, las tarifas de on/off-ramp y el spread cambiario.
Esta brecha de conocimiento representa una oportunidad para que las empresas que aún no han adoptado stablecoins puedan aprovechar plenamente la tecnología una vez que comprendan sus ventajas reales.
El mercado de stablecoins sigue en expansión: nuevos actores y récord de capitalización
El ecosistema de las stablecoins continúa creciendo a un ritmo sostenido. Según datos de DefiLlama, la capitalización total del mercado alcanzó los $319.5 mil millones en 2026, frente a los $247.3 mil millones registrados hace un año, lo que representa un incremento interanual del 29%.
Tether (USDT) mantiene su dominio con casi el 59% de la cuota de mercado, mientras que USD Coin (USDC) de Circle ronda los $76 mil millones en capitalización. Ambas monedas estables siguen siendo las preferidas para transacciones comerciales y financieras.
El mercado también está recibiendo nuevos participantes enfocados específicamente en pagos. Falcon Finance lanzó fUSD, una stablecoin establecida a través de la plataforma regulada de Anchorage Digital. Por su parte, SoFi presentó SoFiUSD, ofreciendo a sus clientes bancarios la posibilidad de usar la moneda estable directamente desde su aplicación móvil.
MoneyGram, la reconocida empresa de remesas, también ingresó al mercado con MGUSD, lanzada en la red Stellar para pagos transfronterizos y remesas. La moneda es emitida por Bridge, la plataforma de Stripe, y está integrada en una wallet autocustodiada, lo que permite a los usuarios mantener el control directo de sus fondos.
Contexto y perspectivas
El crecimiento acelerado de los pagos B2B con stablecoins responde principalmente a la eficiencia en costos y velocidad que ofrecen frente a los sistemas tradicionales como SWIFT o la banca corresponsal. Mientras que una transferencia internacional convencional puede tardar varios días y generar comisiones elevadas, las stablecoins permiten liquidaciones casi instantáneas con costos mínimos.
Este auge también está atrayendo la atención de los reguladores a nivel global. A medida que las stablecoins se convierten en un componente central del sistema de pagos empresarial, los gobiernos y organismos financieros buscan establecer marcos regulatorios claros que garanticen la estabilidad y protección de los usuarios.
Las perspectivas para el futuro inmediato son positivas. Se espera que la adopción B2B continúe creciendo a medida que más empresas comprendan los beneficios reales de las stablecoins y que infraestructura como la de Stripe a través de Bridge esté disponible para facilitar su integración. La combinación de eficiencia operativa, nuevos actores institucionales y una mayor claridad regulatoria sugiere que los pagos empresariales con stablecoins apenas están comenzando su expansión.

