Posible Prohibición de Rendimientos en Stablecoins en EE.UU. Podría Abrir Oportunidad para Otros Países, Según Ejecutivo de Ledger
La posible inclusión de una prohibición a los rendimientos sobre stablecoins en la legislación estadounidense podría incentivar a otras jurisdicciones a ofrecer este producto, llenando el vacío regulatorio. Así lo afirma el director para Asia-Pacífico de Ledger, Takatoshi Shibayama, quien además observa un cambio estratégico en las instituciones financieras asiáticas, ahora más enfocadas en la tokenización de activos que en las criptomonedas especulativas.
El Estancamiento Regulatorio en EE.UU. y sus Posibles Consecuencias Globales
El debate en el Senado de Estados Unidos sobre un marco regulatorio para las criptomonedas se encuentra en un punto muerto. El principal obstáculo es una disposición, respaldada por el lobby bancario tradicional, que busca prohibir que las plataformas de terceros ofrezcan rendimientos o intereses sobre las stablecoins.
“Definitivamente abre una conversación a nivel internacional”,
explicó Shibayama en declaraciones a Cointelegraph, refiriéndose al escenario de una prohibición formal. El ejecutivo argumenta que este hecho llevaría a instituciones, emisores y reguladores en otros países a plantearse cómo responder y, potencialmente, a considerar permitir dichos rendimientos.
Como ejemplo, Shibayama mencionó a Australia, una jurisdicción que ya ofrece un “hueco regulatorio” específico para los emisores de stablecoins. Esta dinámica contrasta con la situación actual, donde señaló que, en la práctica, la mayoría de las stablecoins a nivel global “no están proporcionando rendimientos o recompensas a su base de usuarios solo para poder proteger el interés de los bancos”.
El Enfoque Diferencial de las Instituciones Asiáticas
El análisis de Takatoshi Shibayama también se extiende a la evolución del interés institucional en la región de Asia-Pacífico. El ejecutivo observa un “cierto desacoplamiento entre las criptomonedas y el resto de la tecnología blockchain” que se ha acentuado desde el año pasado.
Según sus palabras, las instituciones de la región ya no buscan principalmente exposición a criptoactivos como Bitcoin o Ethereum, sino aplicaciones concretas de la tecnología subyacente.
“Las preguntas clave que se hacen son: ‘¿Pueden tokenizar sus productos financieros? ¿Pueden emitir stablecoins?'”,
explicó Shibayama. Este enfoque práctico deja en un segundo plano productos más complejos o especulativos del ecosistema, como las finanzas descentralizadas (DeFi).
La Excepción de los Gestores de Activos
Shibayama matizó que los gestores de activos (asset managers) constituyen una excepción notable. Este segmento sigue explorando el lanzamiento de productos con exposición a criptomonedas, principalmente como una forma de diversificar su oferta para los clientes.
Un factor que facilita esta exploración, según el ejecutivo, es la ausencia actual de una regulación estricta que les obligue a utilizar un custodio regulado, aunque él destaca que las propias firmas prefieren contar con uno. Esta tendencia está llevando, en su opinión, a una selección más cuidadosa y exigente de los proveedores de servicios de custodia en el mercado.
Contexto y Perspectivas
El escenario descrito por Shibayama subraya una batalla regulatoria en ciernes a nivel global. La pugna entre el lobby bancario tradicional y la industria cripto por definir los marcos legales encuentra en los rendimientos sobre stablecoins un punto crítico, dada su similitud superficial con los productos de ahorro ofrecidos por la banca convencional.
Esta divergencia de posturas entre jurisdicciones –una posible prohibición en EE.UU. frente a una apertura regulatoria en otros países– podría generar una competencia internacional por atraer innovación e inversión en el sector de los activos digitales.

