Proyecto Agorá del BIS: Los pagos tokenizados transfronterizos se liquidan en segundos según informe del Banco de Pagos Internacionales
El Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicó un informe sobre el Proyecto Agorá, un prototipo experimental para pagos transfronterizos mayoristas que demuestra la capacidad de liquidar transacciones en segundos mediante el uso de reservas tokenizadas de bancos centrales y depósitos bancarios comerciales. La iniciativa, que cuenta con la participación de siete bancos centrales y más de 40 instituciones financieras reguladas, emplea un mecanismo de liquidación atómica que ejecuta todas las actualizaciones de saldos simultáneamente.
¿Qué es el Proyecto Agorá?
El Proyecto Agorá es una iniciativa conjunta del BIS y el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) que busca modernizar la infraestructura de pagos global mediante la tokenización. El proyecto responde directamente a la lentitud y el alto costo que caracterizan a las transacciones internacionales en la actualidad, y representa una de las colaboraciones más amplias jamás realizadas entre bancos centrales y prestamistas privados.
El contexto de los pagos transfronterizos justifica la urgencia del proyecto. Según datos de FXC Intelligence citados en el informe, en 2024 se procesaron $195 billones en pagos transfronterizos, y se proyecta que esta cifra alcance los $320 billones para 2032, impulsada por el crecimiento del comercio global y la actividad financiera.
Arquitectura blockchain de dos capas
El prototipo se sustenta en una arquitectura blockchain de dos capas cuidadosamente diseñada. La primera capa aloja las reservas tokenizadas de los bancos centrales en libros contables jurisdiccionales, mientras que la segunda capa contiene los depósitos bancarios comerciales tokenizados en un libro contable unificador compartido.
El mecanismo de liquidación atómica garantiza que todas las actualizaciones de saldos ocurran simultáneamente o no ocurra ninguna, eliminando el riesgo de que una parte de la transacción se complete sin que la otra lo haga. Esta arquitectura preserva el «sistema bancario de dos niveles» y salvaguarda la «singularidad del dinero» (singleness of money), concepto que el BIS considera fundamental para la estabilidad financiera.
El organismo internacional distingue explícitamente este proyecto de las alternativas basadas en stablecoins, enfatizando que la iniciativa mantiene la integridad del sistema financiero tradicional.
Resultados y eficiencias demostradas
El prototipo ha logrado resultados significativos en términos de velocidad y eficiencia. Una vez que la liquidez está bloqueada, las transacciones se liquidan en segundos, lo que representa una reducción drástica frente a los tiempos actuales. La operación continua las 24 horas del día mitiga los retrasos causados por las diferencias horarias entre jurisdicciones, y elimina las ventanas de liquidación desalineadas que actualmente complican las transacciones internacionales.
El sistema también reduce sustancialmente el riesgo de crédito y de liquidación, dos de las principales preocupaciones en los pagos transfronterizos mayoristas.
En materia de cumplimiento y transparencia, el proyecto introduce mejoras notables. La detección de fraudes y los controles antilavado de dinero (AML) se realizan de forma paralela en lugar de secuencial, lo que tiene el potencial de reducir las altas tasas de falsos positivos que afectan al sistema actual.
«El prototipo también mejora la transparencia. Todas las partes de una transacción tienen acceso al estado del pago en tiempo real, manteniendo al mismo tiempo la privacidad de las entidades no participantes», señaló el BIS en su informe.
El organismo añadió que en el futuro esta visibilidad podría extenderse a los usuarios finales, incluyendo deudores y acreedores.
Participantes y próximos pasos
Los bancos centrales participantes en el proyecto son el Banque de France (en representación del Eurosistema), el Banco de Japón, el Banco de Corea, el Banco de México, el Banco Nacional Suizo, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York (a través de su Centro de Innovación) y el Banco de Inglaterra.
El proyecto avanza ahora hacia una fase de pruebas con transacciones reales, que involucrará monedas específicas y participantes concretos. No obstante, el BIS no proporcionó un cronograma definido para la implementación.
Entre las áreas de desarrollo pendiente, el informe identifica los mecanismos de ahorro de liquidez, la postura de ciberseguridad y los marcos de gobernanza, que incluyen la definitividad de la liquidación, la gobernanza de datos y la gestión de riesgos.
Movimientos paralelos en el sistema financiero
El Proyecto Agorá no es una iniciativa aislada. El Banco de Inglaterra ha propuesto extender las horas de liquidación de sus sistemas RTGS y CHAPS, como parte de un impulso hacia la liquidación casi continua las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Sarah Breeden, subgobernadora del Banco de Inglaterra, declaró que los libros contables compartidos y la tokenización pueden hacer los pagos más rápidos y baratos, al reducir el número de intermediarios y acortar las ventanas de liquidación.
Implicaciones para el futuro de los pagos globales
El Proyecto Agorá representa un avance significativo en la modernización de los pagos mayoristas, con una diferenciación clara frente a las soluciones basadas en criptoactivos no regulados. La colaboración público-privada que sustenta el proyecto podría servir como modelo para futuras iniciativas de transformación de la infraestructura financiera global.
No obstante, persisten desafíos importantes. La definición de cronogramas concretos y el desarrollo de marcos regulatorios adecuados son tareas pendientes que determinarán la velocidad y el alcance de la adopción de esta tecnología.
Cointelegraph contactó al equipo de medios del BIS para obtener información adicional sobre los cronogramas de implementación y los planes de gobernanza, pero no recibió respuesta al momento de publicación.

