StarkWare y Sui lanzan nuevas funciones de privacidad «compatibles con el cumplimiento» para transacciones confidenciales
Dos de los proyectos más importantes en el ecosistema blockchain, StarkWare y Sui, han lanzado esta semana nuevas funciones de privacidad que permiten a los usuarios ocultar datos de sus transacciones, pero sin renunciar completamente a la auditabilidad y la supervisión regulatoria. StarkWare presentó STRK20, un marco de privacidad para tokens ERC-20 en Starknet, mientras que Sui lanzó la beta pública de sus Transferencias Confidenciales. Estos lanzamientos subrayan un cambio de paradigma en la industria, donde la privacidad se vuelve condicional y orientada a satisfacer los requisitos de las instituciones financieras.
StarkWare presenta STRK20 para Starknet
StarkWare lanzó STRK20, un marco de privacidad específico para tokens ERC-20 en la red Starknet. La herramienta permite a los usuarios ocultar los saldos y los datos de las transacciones, ofreciendo un nivel de confidencialidad hasta ahora poco común en redes de capa 2 de Ethereum.
Sin embargo, el marco no implica una privacidad absoluta. Eli Ben-Sasson, cofundador y CEO de StarkWare, explicó a Cointelegraph que «‘Compliance-ready’ no significa que STRK20 determine por sí mismo el cumplimiento legal o garantice la aprobación regulatoria». La declaración subraya la intención del proyecto de alinearse con los estándares normativos sin prometer una certificación automática.
El mecanismo de STRK20 se basa en un modelo de privacidad condicional. Incluye dos controles clave: un filtro en la entrada de fondos al «pool protegido», que permite verificar el origen de los activos antes de que ingresen al circuito privado; y un sistema de divulgación mediante «claves de visualización» (viewing keys). Estas claves pueden activarse bajo una solicitud legal legítima, permitiendo que entidades autorizadas –como reguladores o auditores– accedan a la información financiera de una transacción específica.
Sui lanza la beta de Transferencias Confidenciales
Por su parte, Sui ha lanzado una versión beta pública de su función de Transferencias Confidenciales. La funcionalidad principal permite ocultar los montos de las transacciones en la red Sui, impidiendo que cualquier observador externo pueda conocer las cantidades transferidas.
Al igual que en el caso de StarkWare, la privacidad ofrecida por Sui no es total. La función permite que «partes autorizadas» accedan a la información de los montos ocultos. Este acceso está diseñado específicamente para fines de auditoría y cumplimiento normativo, lo que hace a la herramienta particularmente atractiva para casos de uso institucionales, donde la transparencia ante los reguladores es un requisito indispensable.
El contexto: un giro hacia la privacidad «compatible»
Estos lanzamientos no son hechos aislados, sino que forman parte de una tendencia más amplia en la industria. El sector se está alejando de modelos de privacidad total –como los que ofrecían los mezcladores de criptomonedas– hacia modelos que incorporan mecanismos de auditoría y divulgación controlada.
La principal razón de este cambio es la presión regulatoria. Para poder operar con entidades financieras tradicionales y atraer inversores institucionales, los proyectos de blockchain necesitan cumplir con las normas contra el lavado de dinero (AML) y de conocimiento del cliente (KYC). El anonimato total, que impide cualquier tipo de supervisión, choca directamente con estos requisitos.
Dos incidentes recientes han actuado como catalizadores de esta tendencia. El 2 de junio de 2026, apenas seis días antes de estos anuncios, el proyecto de privacidad Zama aceleró su hoja de ruta de cumplimiento. Esto ocurrió tras una orden judicial que congeló 12,5 millones de USDC en su «wrapper» confidencial de USDC. La congelación se levantó después de resolver la solicitud legal subyacente, y Zama destacó sus mecanismos de divulgación y coordinación regulatoria como prueba de su capacidad para operar dentro del marco legal.
Además, el proyecto Zcash ha enfrentado un renovado escrutinio después de que se revelara un bug de seguridad. El fallo generó preocupación sobre la posible creación de tokens falsificados sin ser detectados. Los desarrolladores de Zcash parchearon la vulnerabilidad a principios de junio de 2026. Si bien no hay evidencia de explotación, la naturaleza de los pools protegidos de Zcash dificulta reconstruir el historial de transacciones tras una vulnerabilidad, lo que ha avivado el debate sobre los riesgos de la privacidad absoluta.
En conjunto, estos eventos refuerzan la dirección que han tomado StarkWare y Sui: una privacidad que protege al usuario, pero que sigue siendo accesible para las autoridades cuando existen causas legales justificadas.

